FRANCISCO PIZARRO Y LA ERMITA DE SAN MIGUEL


Los muros del monasterio de San Miguel y Santa Isabel guardan celosamente muchos enigmas. Mucho se ha estipulado acerca del nacimiento del conquistador del imperio Inca don Francisco Pizarro, uno de los personajes que más gloria ha dado a su patria natal. Son muchas las versiones sobre su nacimiento. Unos autores han situado su nacencia en el pueblo de Huertas de Ánimas –lugar de Trujillo, de donde era su madre-, otros en las cercanías de la iglesia de Santa María “La Mayor”, donde está la casa paterna, otros en la vecina localidad de la Zarza o Conquista de la Sierra. Lo que está claro por la documentación existente es su origen trujillano. No conocemos la fecha ni las circunstancias del nacimiento. La aportación que consideramos más fiable procede de Herrera, quien estableció su nacimiento en 1478 y su muerte a la edad de 63 años, ratificado por el cronista Pedro Cieza de León. Es indiscutible que murió a los 63 años y, por tanto, nació en 1478.
El padre del conquistador fue Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, quien siendo soltero concibe con Francisca González (doncella de su tía Beatriz Pizarro, fríela del Convento de San Francisco el Real de la Coria) a Francisco Pizarro González. Es probable que pasara su infancia con su familia materna “los Alonsos” o “los roperos” (venta de ropa), aunque está claro por la documentación existente que Francisco Pizarro frecuentaba la casa paterna. El padre contrajo matrimonio con Isabel de Vargas y nació Hernando Pizarro, el heredero legítimo. En 1508, ya viudo, tuvo más hijos bastardos, Juan y Gonzalo Pizarro, que completan los cuatro varones partícipes en la conquista de Perú. El capitán Gonzalo Pizarro sirvió muchos años en las guerras de Italia con una compañía a las órdenes del Gran Capitán, donde perdió un ojo; murió en Pamplona por heridas de batalla en el sitio de Amaya (Navarra) en 1522. Había otorgado testamento en Pamplona el 14 de septiembre de 1522 ante el escribano Pedro de Mendoza, nombrando sólo a sus hijos legítimos, los habidos del matrimonio con Isabel Vargas.


Con relación a los autores que han aducido su nacimiento en Conquista de la Sierra también hay algo que decir. La presencia de los Pizarro en esa localidad se remonta a los años finales del siglo XV. Su primer nombre fue La Zarza y así aparece documentada en las primeras referencias de las que tenemos noticias. En 1522 el capitán Gonzalo Pizarro, padre de ambos, hizo vínculo y mayorazgo de todos los bienes que poseía en ese pueblo a favor de su hijo legítimo Hernando Pizarro, quien se casó con su sobrina Francisca Pizarro. Del matrimonio nació un hijo que fue el sucesor en los derechos de bienes. El descendiente casó con Estefanía de Orellana y tuvieron al primer marqués, reconocido por sentencia real en 1629, el cual logró que se cambiase el nombre del pueblo de La Zarza en Conquista (por el título del marquesado que alude a la conquista del Perú. Además, en 1631 la localidad cambia de nombre para dar denominación al título del marqués en Indias, con dominio territorial y veinte mil vasallos, concedidos por Carlos V a Francisco Pizarro en 1537. Esto fue un simple trámite burocrático por el que Felipe IV convirtió la merced en título de Castilla a favor de don Juan Fernando Pizarro Manrique, biznieto del conquistador, sustituido el vasto dominio indiano por el señorío de la Zarza, adquirido de la Corona, cambiándole el nombre para evocar la gesta peruana. Nació así el marquesado de la Conquista como un recuerdo histórico, sin relación directa con Francisco Pizarro, pero no faltaron los que quisieron ligarlo a su nacimiento.
En la iglesia de Conquista de la Sierra estuvieron depositados durante un tiempo los restos de don Gonzalo Pizarro y Rodríguez de Aguilar, padre de los famosos Pizarro, hasta que Hernando Pizarro ordenó trasladarlos a la parroquia de San Francisco de Trujillo. Como ya se dijo, don Gonzalo Murió el 16 de septiembre de 1522 en el cerco de Amaya, estando a las órdenes del duque de Nájera y del Conde de Miranda. Aún se encuentra en la iglesia de Conquista la losa funeraria de María de Aguilar, una hija bastarda de Gonzalo Pizarro: “AQUÍ YACE MARIA DE AGILAR, HIJA DE GOCALO PICARO”.
La Zarza o Conquista de la Sierra fue el lugar donde crecieron juntos los hijos de Gonzalo Pizarro, pero no Francisco Pizarro al que algunos lugareños hacían natural de La Zarza. Los Pizarro vivieron en La Zarza en 1522, cuando ya hacía 20 años que el Conquistador del Perú había marchado a Indias. Recordemos que la heredad en La Zarza fue de su padre sólo a partir de su matrimonio en 1503 con Isabel Rodríguez de Aguilar, cuando Francisco Pizarro ya hacía un año que estaba en el Nuevo Mundo. Juan Pizarro, que regalaría las coronas a la Virgen de Fuente Santa, fue el usufructuario de la viña y huerta de La Zarza junto con su tía materna Estefanía de Vargas y su hermana Inés Rodríguez de Aguilar (que fue la mayor de las hijas de Gonzalo Pizarro, incluyendo las bastardas).
Al no existir prueba documental de su bautismo, a pesar de que existen registros bautismales en alguna parroquia de la ciudad, como la de Santa María “la Mayor”, antes del Concilio de Trento (1545-1563), no podemos saber la parroquia donde fue bautizado, aunque consideramos que lo fue en la entonces existente ermita de San Miguel, extramuros de la ciudad. De hecho, el conquistador tituló la primera fundación en tierras americanas con el nombre de “San Miguel”, en 1532. La familia materna pertenecía al arrabal de Huertas, que no tuvo iglesia propia hasta el siglo XVI, en que se construyó la parroquia de Santo Domingo. Francisca González vivió con sus padres Juan Mateos y María Alonso, labradores, en el arrabal de Huertas, pero cuando Francisco vino al mundo, el padre había fallecido y María Alonso se había casado con un tal Juan Casco, que vivía en el arrabal de San Miguel.


Es muy interesante la instrucción seguida en Trujillo sobre la información, en virtud de Real Cédula despachada en Toledo el 1 de junio de 1529 por fray Pedro Alonso, de la Orden de Santiago, para preparar el expediente de ingreso de Francisco Pizarro en la citada Orden. Se preguntó a doce testigos contemporáneos a él, aportando todos ellos datos interesantes sobre el conquistador y sus familiares, pues habían conocido su ascendencia. Todos coincidieron en que su madre era Francisca González, hija de honrados pecheros, y que su padre perteneció a la hidalguía trujillana. Sobre el nacimiento y nuestra teoría acerca de haberlo sido en el arrabal de San Miguel, los datos fundamentales para ello los facilita la Información de 1529, en tres declaraciones: Alonso García Torres dice: “este testigo estuvo presente quando nascio...quel dicho francisco piçarro es natural desta cibdad de Trujillo”. Inés Alonso “la Barragana”, viuda de Juan García, presenció el nacimiento y nos ofrece otra importante aclaración con su manifestación: “esta testigo le vido nacer. oyo decir a la dicha maria alonso que la dicha francisca gonçalez madre del dicho capitan francisco piçarro hera su hija e juan mateos su primero marido”. Antón Zamorano puntualiza que el conquistador “avia nacido en casa de uno que se llamava juan casco”. El nombre de Juan Casco, revelado por el testigo, junto con las manifestaciones sobre su segundo matrimonio de María Alonso, son el punto de partida para el esclarecimiento de la casa en la que pudo haber nacido el conquistador del imperio Inca. Los caballeros Cascos eran muy antiguos en Trujillo, militaban por el bando de los Añascos, habían sido los regidores del Ayuntamiento, tenían su casa establecida en el último cuarto del siglo XV en el arrabal de San Miguel. Son hidalgos de tercera fila, pero de primera en su arrabal, donde viven en la calle Tintoreros (que pertenecía a dicho arrabal), junto a la ermita de San Miguel, a lo largo de los siglos esta familia estaría muy vinculada al monasterio de religiosas dominicas de San Miguel y Santa Isabel ubicado en los inicios del siglo XVI aprovechando la ermita existente como iglesia conventual, allí fueron enterrados y se conservan algunas lápidas con los escudos de los Hinojosas y Valverdes, pues los Cascos se reconocían deudos con estas familias, fundadores del cenobio. Por ejemplo, Gonzalo Casco el 28 de junio de 1546 sale fiador de Francisco de Loaisa, cuya hija había ingresado con 3000 maravedíes de dote al monasterio dominico.
Pueden concluir nuestros argumentos considerando que Francisco Pizarro nació en Trujillo en 1478, en la casa de su madre Francisca González y del matrimonio que contrajo con Juan Casco, en la calle Tintoreros o teñidores de paños (“casa de uno que sé llamava Juan Casco”), perteneciente al arrabal de San Miguel y pudo bautizarse en la iglesia de dicho barrio. La iglesia o ermita de San Miguel tenía testero a la plazuela y entrada lateral por el lado de la Epístola, vale decir, por la calle Tintoreros. El altar mayor quedaba en la misma esquina izquierda de la acera de Juan Casco. De hecho, las distintas generaciones de los Casco están sepultadas en la iglesia conventual de San Miguel.
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