TRUJILLO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

Nos proponemos reivindicar para esta universal ciudad extremeña uno de los títulos que más la puede distinguir, en razón a los muchísimos méritos que posee, tanto en el orden histórico, artístico, monumental y cultural. Ciudad que en otros tiempos remotos ocupó el centro de la región extremeña, como capital de su territorio, en la entonces Extremadura Castellano-Leonesa.

La época de la Edad de Oro de la nación española, que coincidió con la de mayor prosperidad de la ciudad trujillana, porque jugó un papel decisivo en la historia nacional y universal, por la participación que tuvo en aquellos determinantes hechos durante el reinado de los Reyes Católicos, que tuvieron Trujillo como capital de su Corte, para llevar a cabo su consolidación en el reinado de Castilla, cuya permanencia desencadenó el hecho más glorioso de la historia del mundo, el descubrimiento de las tierras de ultramar, cuya existencia sólo se encontraba en la imaginación de un visionario, y que llevada a cabo dio por resultado el descubrimiento de América. El nombre de la ciudad se impuso a puntos de islas, en Cuba y Santo Domingo; a bahía en Chile, a pueblos y ciudades, en Canarias, en Honduras, El Salvador, Venezuela, Colombia, Puerto Rico, Méjico, Perú.

Rematando con los paladines la formación del Imperio Español, estuvieron los frailes de Trujillo y las mujeres trujillanas, tres de ellas con auténtico rango histórico. Se llamaban Inés Muñoz, María Escobar e Isabel Rodríguez. En Trujillo y en aquellos lugares del Nuevo Mundo llamados Trujillo; en el paisaje americano abierto al entendimiento entre culturas milenarias, los nombres de Francisco Pizarro y Francisco de Orellana simbolizan ideales de universalidad; representan todas aquellas virtudes y defectos, triunfos y derrotas, proximidades y alejamientos que abrieron los caminos de la Hispanidad, título que doy por merecido y ha de otorgarse con justicia a la ciudad extremeña e hispana en la memoria de América: TRUJILLO.

Turaca –primer topónimo conocido-  fue castro celtíbero. Después, con la romanización, Turgalium, colonia del imperio romano desde el año 206 a. de C., hasta el 414 de la era cristiana en que pasó a ser visigoda. Ocupada por los árabes en el año 714, permaneció en su poder hasta el 25 de enero de 1232, en que fuera reconquistada definitivamente por las tropas de  Fernando III de Castilla, cuyo Rey Santo le concedió Escudo de Armas: En campo de plata, una imagen de Nuestra Señora, bajo la advocación de la Victoria (en recuerdo de la gran victoria sobre los agarenos), con el Niño Jesús en brazos, sobre la muralla almenada y acostada de dos torres, todo en gules y mazonado de plata. El 27 de julio de 1256, en Segovia, Alfonso X el Sabio le otorga Fuero. Sancho IV, le concede el título de Villa Realenga, en Medina, el 25 de abril 1302. El rey Don Pedro I, por la gran seguridad de la fortaleza, guarda sus tesoros en el Castillo de Trujillo, custodiado por su tesorero real, Samuel Leví. Don Juan II de Castilla, valorando los grandes servicios prestados a la Corona, le concede el título de Ciudad, por Real Cédula de 12 de abril de 1430, en Astudillo. Su hijo Enrique IV, en premio a su lealtad, el privilegio de Mercado franco los jueves de cada semana, favor que solo se concedía a muy determinadas ciudades. Abolido por los Reyes Católicos, Carlos I concedió nuevo privilegio de Mercado Franco, en las Cortes de Toledo en 1522, pero distinto al anterior y por distintos méritos, que aún se conserva vigente. En el reinado de los Reyes Católicos, Trujillo era capital de la provincia de Extremadura. Las honrosas distinciones otorgadas a Trujillo, Capital de Extremadura en aquel entonces.

En el Palacio de Luis de Chaves,  dijeron y escribieron los monarcas católicos: "Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando". En este acuerdo se habían sentado las bases para la Unidad de España, se había gestado la Hispanidad. De ahí que se haya escrito que Trujillo fuera la primera Capital de España, y que se la conozca como "Cuna de la Hispanidad".

En Trujillo se encontraba doña Isabel, donde tenía su cuartel general, cuando recibió la noticia del triunfo de sus tropas contra las de la Beltraneja y las portuguesas, en la batalla de La Albuera, el 24 de febrero de 1479. Su consecuencia fue la firma del documento que la historia conoce como la Paz de Trujillo, el 30 de septiembre siguiente, que se ponía término a la guerra de sucesión y acordaba la paz con Portugal (y Francia su aliada), con renuncia por la Beltraneja a cualquier derecho a la corona de Castilla. La firma se llevó a cabo en el alcázar de Luis Chaves, quien había perdido tres de sus hijos en estas luchas en favor de los Católicos, siendo recompensado con grandes privilegios.

Otro importante hecho tuvo lugar en Trujillo, para la unidad de España, el 29 de diciembre de 1479 y en dicho alcázar de Luis Chaves, cual fue la firma por los Reyes Católicos, del Primer Documento de Cancillería, donde aparecen por primera vez unidos Castilla y Aragón, figurando ya como Reyes de España. Las posteriores incorporaciones de Granada (1492) y Navarra (1512), lo serían a la corona de España.

Don Antonio Vargas - Zúñiga, Académico de Extremadura, refiriéndose a la unión de los reinos españoles, afirma que la primera Capital de España fue Trujillo, pues es allí donde se encuentran los Reyes Católicos cuando nace el reino de España, hechos que se produjeron en 1479, con los que termina la Edad Media.

En 1479, la Reina Isabel fundó en Trujillo la Santa Hermandad, para combatir el pillaje y el latrocinio, muy extendido en aquellos tiempos. El gran comportamiento de los trujillanos –arquitectos, colonizadores, descubridores, frailes y conquistadores- en América es de todos bien sabido y reconocido mundialmente.

Trujillo fue una de las ciudades que dispuso de la fuerza conocida por Los Pardos, creada en 1526 por el Cardenal Cisneros, para el respeto y defensa interior de España. En 1790 Trujillo disponía del Partido judicial de mayor extensión de la provincia de Extremadura, al que se hallaban adscritos 84 villas y aldeas, llegando su jurisdicción hasta Belalcázar e Hinojosa del Duque, de la provincia de Córdoba y por el norte incorporaba aldeas de Toledo, como Valdeverdeja; quedando también incluidas poblaciones importantes, como son Guareña, Medellín, Don Benito, Puebla de Alcocer, Herrera del Duque..., solamente agregar que los demás Partidos Judiciales tenían: 61, 48, 45, 40, 37, 36, 20 y 18 villas y aldeas en sus demarcaciones. Hecho suficientemente elocuente para demostrar la importancia de Trujillo dentro de la provincia de Extremadura, de la que fue su Capital durante siglos.

La fuerza militar en la ciudad, ya en 1815, la componía el Regimiento Provincial de Trujillo, que permanecería hasta 1873. La Administración Provincial de Correos fue creada en Trujillo, de la que dependían subalternas, todas las estafetas, permaneciendo hasta 1857. En 1888 se estableció en Trujillo uno de los cuatro Colegios Preparatorios Militares, creados en España por el Ministerio de la Guerra, que funcionó con gran aprovechamiento durante muchos años. El nivel cultural y sanitario de la ciudad era tan elevado, que a finales del siglo XIX, disfrutaba de agua corriente abundante, cuyos gobernantes habían conseguido con grandes esfuerzos y sacrificios, con la canalización de las aguas de la garganta de Santa Lucía, en las Villuercas, con un recorrido de unos cincuenta kilómetros, el primer proyecto se había realizado en 1874, sin duda debió ser una de las primeras obras de su categoría a nivel nacional. Por Decreto 2223/1962, del 5 de septiembre, "se declara Ciudad Monumental Histórico-artística, el Conjunto Urbano de la Ciudad de Trujillo". Por sus valores arquitectónicos, históricos y culturales, en 1975, mereció ser la aportación de España al año Europeo del Patrimonio Arquitectónico de Europa. El 29 de diciembre de 1979, se reunía en Trujillo la Junta Gestora para crear la Academia de Extremadura, recordando que en esa fecha cinco siglos antes, se había firmado en la ciudad, por los Reyes Católicos, el Primer Documento de Cancillería, en el que aparecían unidos por primera vez Aragón y Castilla, como Reyes de España. El resultado de aquella reunión fue el Real Decreto 1422/1980, de 6 de junio que creaba la Real  Academia de Extremadura de las Letras y de las Artes, con sede en Trujillo. Y el 3 de diciembre de 1980, se inauguraba en Trujillo, con toda solemnidad, la Real Academia de Extremadura, representando a los Monarcas, sus hermanos los Duques de Badajoz.

La Real Academia de Extremadura de las Letras y de las Artes, gestada en Trujillo el 29 de diciembre de 1979 y fundada en la misma ciudad el 3 de diciembre de 1.980, en el artº. 4º. de sus Estatutos, establece: "La sede de la Academia estará en Trujillo, ciudad que resume el acerbo de cuantos valores históricos y artísticos encierra la región extremeña y aglutina su vocación hacia los pueblos de América, a los que la Academia pulsando el hondo sentir de Extremadura, dedicará singular atención".

Creada la Academia, sus primeros Académicos declaraban ante la prensa. Antonio Hernández Gil: "Esta Academia se propone ser una nueva ruta de Extremadura hacia América". Xavier de Salas Bosch: "Una extensión de la gran aveantura americana de los extremeños". Antonio Vargas-Zúñiga, su primer Presidente: "Intentar mantener todo momento un íntima relación cultural con América". Y cuando se le preguntó el porqué de la sede en Trujillo, fue rotundo afirmando: "Porque Trujillo ha sido la primera Capital de España y la ciudad donde se realizó por primera vez la unidad territorial de España, como actualmente está configurado", y "Porque aquí se firmó la primera capitulación entre don Fernando y doña Isabel, y sobre todo, cuando muere don Juan II de Aragón, aquí se firma el primer documento de cancillería donde están unidos los reinos de Castilla, León, Aragón, las dos Sicilias con el reino de Valencia y el condado de Barcelona".

Y para que nada faltara, allí había un magnífico panel con los nombres de Trujillo en la geografía mundial, que hasta 22 veces se repite, y los blasones de los linajes trujillanos. Y es que, en dos de ellos se especifica: "Trujillo Universaliza Extremadura". Está claro, que si Trujillo es nombrado “PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD”, es porque tiene categoría y méritos más que suficientes para ocupar un lugar ante la UNESCO.

José A. Ramos Rubio

Cronista Oficial de Trujillo

Académico de la Real Academia de

las Artes y las Letras de Extremadura

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