CON SU PERMISO


Con el beneplácito de los lectores, hoy me voy a dirigir A QUIEN CORRESPONDA.
Con su permiso, voy a hablar y a escribir con la plena libertad que me confiere mi pensamiento. No creo en los dictados y muchos menos creo en los escriben y hablan para agradar. La palabra es la expresión máxima y última del pensamiento. El balbuceo es la expresión mínima del cobarde, del inútil, del que nada tiene que decir.
Con su permiso voy a expresar que el insufrible sistema del “propongo y me opongo” manifestado permanentemente, es el remedio del tonto. Son soluciones contundentes lo que necesitamos y no discusiones de tontos en las que cada uno, para su mayor gloria, no pretende otra cosa que llevarse el gato al agua. La vanidad y engolamiento de esas posiciones están hartando en demasía a los que un días les votaron y un día les botarán.
Con su permiso les voy a comunicar que no nos está ocurriendo como a Pablo de Tarso, ni nos hemos caído del caballo, ni estamos ciegos ni nos hemos quebrado una pierna. Muy al contrario, estamos subidos en el caballo de la vida, de la subsistencia y, casi siempre, en el del sufrimiento.


Con su permiso pongo en su conocimiento que no tiro pelotas de goma contra los que están frente a mí. Ni tiro piedras con los que están al otro lado. Muy al contrario, mi sitio está entre los dos, dispuesto a recibir pelotas y piedras sólo con la esperanza de que ambos dejen sus contundentes armas. Pero parece que unos desean ser escuchados y otros no quieren escuchar.
Con su permiso ha de saber que la paciencia tiene su límite y que ese límite ya ha llegado y desconozco hasta qué punto estamos dispuestos a esperar más. Pero es de imaginar que no tengamos deseos de dar paseos inútiles.
Con su permiso, se hace imprescindible que comprendan que promulgar leyes y derogarlas al instante, según sople el viento, no nos hace ningún beneficio. Muy al contrario, necesitamos constancia de criterios, certeza de pensamiento y profundidad en el diálogo. Todo lo demás nos está dañando significativamente.
Con su permiso estoy convencido de que tenemos una gran economía sumergida. Y créame que lo entiendo. Porque si estamos esperando a que nos den una solución a nuestros problemas, vamos para largo.
Con su permiso, es muy conveniente que entiendan que nuestro voto tiene un valor, y que están ahí, promulgando u oponiéndose, es gracias a ese voto que les hemos otorgados.
Con su permiso, no piensen que estoy denostando a los que gobiernan. Más bien se debe alabar a los gobernantes que están cercanos a sus gobernados, en sus problemas, en sus quehaceres. A los pequeños gobernantes de pequeñas poblaciones. Los otros están tan lejos de nosotros que parecen de otro mundo. Al cabo, arrieros somos y en las urnas nos encontraremos, en el caso de que nuestra decepción no sea tan enorme que nos obligue a ausentarnos de las urnas.


Con su permiso, es imprescindible que sepan que el dinero público es de todos. No es que sea de nadie, como dijo una ministra a la que sólo le faltaba hablar. Por ese motivo, todas las subidas de impuestos han de servir para algo más que para pagar la deuda. No se olviden que necesitamos sanidad, educación, pensiones y cubrir todas esas necesidades que parece que ignoran.
Con su permiso, parece que son desconocedores de que no existen las uniones indisolubles, que cualquier unión puede darse por finiquitada una vez expresada la voluntad de una de las partes. Y si en la disolución puede haber perjudicados, deben ser atendidos por igual por las dos partes. No vale la idiotez de preguntar si quieren más a papá o a mamá. Aplíquense el cuento y déjense de enarbolar banderas de uno y otro signo.
Con su permiso, estamos intentando ganarnos honestamente la vida. Y al final lo vamos a conseguir pese a quien pese, pongan los obstáculos que pongan, suban el IVA donde le suban.
Y para que vean que nada hay que ocultar, les propongo la reflexión que se hizo un poeta de guerra que buscaba la paz.

Tristes guerras

si no es amor la empresa

Tristes armas

si no son las palabras.

Tristes hombres

si no mueren de amores.


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