IROS TODOS A LA MIERDA

Ahora que está de moda entre los columnistas y articulistas el hablar claro y decir lo que cada uno piensa, yo no me voy a quedar atrás.
Azules, rojos y verdes, ¿verdes? ¿De verdad alguien se cree que este partido tiene algo que ver con los verdes? ¿Se puede ser de Trujillo, vivir en Trujillo y no darse cuenta del asesinato de nuestro berrocal?
No me vale con la típica frase de “ya lo estábamos avisando”, o “lo sabíamos pero nadie nos ha hecho caso”. El único que viene avisando a todo el mundo desde el periódico, desde internet, con el boca a boca, enseñando fotografías a todo el mundo, ese soy yo. Desde siempre dije que esto era un “asesinato”, que si nadie se estaba dando cuenta, que si las obras habían pasado algún tipo de criterio para poder ejecutarlas, que si no había otra vía alternativa que no fuera por el corazón del berrocal. Todo el mundo advirtió, y yo también, que lo más seguro era que aparecieran algún resto antiguo por donde se iban a ejecutar y todos, absolutamente todos los políticos de nuestro pueblo han mirado para otro lado. Claro, es más importante estar pendiente de lo que se gastan unos en una inauguración, como si ellos hace cuatro días no estaban haciendo lo mismo o incluso peor. Pidiendo dimisiones a diestro y siniestro mientras unas máquinas nos violaban el berrocal, mientras unos mandados nos volaban nuestro pasado como el que pone un petardo en plenas fiestas.
Pozos secados por las voladuras, fauna que tiene que emigrar a otro sitio y ¿los verdes? Seguro que estaban protestando por la refinería, claro, es mucho más importante eso que nuestro berrocal o lo que entre unos y otros han dejado en pie.


¿Cómo se puede mirar para otro lado? Si ahora sospecho que tiene que haber “untamiento” a unos y otros nadie se sorprendería, eso es lo que habéis conseguido que piense el pueblo de vosotros, con vuestras mentiras, con vuestra poca palabra, con vuestro desinterés por el pueblo al que en plena campaña os matáis en defender y que cuando pasan las elecciones dejáis de lado, unos mandando y otros sin mandar hasta que se dan la vuelta las tornas y cambiáis los puestos, que no las intenciones, porque hacéis lo mismo en el gobierno que en la oposición.
¿Tan difícil es darse una vuelta por las obras y poner el grito en el cielo? ¿Es que no lleváis escuchando las voladuras un mes? Ya os podéis quitar los tapones y las vendas de los ojos, ya está todo perdido, ya podéis seguir echándoos en cara unos a otros vuestras gestiones, vuestros gastos, vuestras promesas no cumplidas, como si algún político que ha pasado por Trujillo las hubiera cumplido, ¿De qué nos vale ahora que salgáis en la foto de los restos arqueológicos encontrados? ¿Sabéis de cierto que son los únicos que han salido? ¿Dónde están las piedras que faltan alrededor de las obras?
Y otra cosa importante, ¿Cuánta mano de obra del pueblo hay en dichas obras? Dos personas, tres a lo sumo. ¿No trae más cuenta escarbar nuestro pasado que seguro que da más puestos de trabajo?


Hoy he llegado a casa cabreado, con una impotencia encima que se me saltaban las lágrimas al presenciar tal atropello y me venían a mi memoria todos nuestros antepasados que fielmente defendieron su berrocal durante las guerras que tuvo que soportar la ciudad, que muchos dieron sus vidas para que todo esto se mantuviera en pie y llegara hasta nosotros en buen estado y de un plumazo una serie de “políticos” impresentables se lo dejan arrebatar en un momento, delante de sus propios hocicos y ellos mirando para la piscina o para los balones de la plaza unos y otros con la mirada perdida mucho más allá de la ciudad, más cerca de la tierra de Barros que, por lo visto, es quien les da de comer a ellos.
Por si alguien no sabe o no se cree de lo que hablo, acompaño el artículo con más de cien fotos donde podemos apreciar el atropello, donde se puede ver las perforaciones al lado de los pozos que llevan toda la vida en ese sitio, donde la calzada Romana que llegaba hasta las “Huertas de Abajo” se la han pasado por el forro, donde los restos de las voladuras se reparten por todo el berrocal y alguna foto de los restos que, según ellos, han salido en un par de sitios, no los interesaba sacar más restos a la luz. Porque me juego el pescuezo y no le pierdo a que en toda la obra que se está haciendo en nuestro berrocal, hay restos de otras construcciones antiguas que permanecían enterradas esperando a que una panda de desalmados viniera a volarlas, solo para meter un tubo que sabe Dios si alguna vez se verá lleno de agua.
Lo siento mucho si alguien se ofende, pero yo no aguanto más, Trujillo no se merece estos políticos, ¡iros todos a la mierda!

Obras en el perimetro de la muralla


Comments