LOS “PIZARROS”


La mañana contempló el despertar de sus ojos. Con el sonido del canto del gallo en la profundidad de sus tímpanos los párpados se movieron. Fino rumor de despertar en pueblo de vida. Canción rural a la que seguir su tonada. Con un efervescente rock and roll se espabiló al contacto de las notas y las gotas del agua. Ducha y canción. Humor y tesón. Esa era la única razón por la que luchar.
Desayuno acompañado de las noticias que no quería ver. Mismo vaivén de un lunes al sol. Con el contacto de la tinta de papel en sus manos suspiro en armonía de aire. Respiración tremola que le permitía solicitar la calma en los tiempos inciertos del firmamento. Como una vieja armónica con su sonido desvencijado recorriendo la verdad del día. Destino anegado de preguntas. Consentidas dudas de un verso sin final. La sonrisa caída del tejado y el acople de su figura por ver.
De repente un golpe en la boca del estómago. Las noticias locales se vestían de un luto desesperado e inesperado. Su amigo el quiosquero, hacedor de charlas y tertulias. De cafés compartidos y de ideas por discutir, se había suicidado consecuencia de una hipoteca sin pagar y un embargo por venir. Rompió el espíritu del periódico y en mil pedazos su alma se disipó. ¿Hasta dónde había que llegar?.
La pregunta rozo su cuerpo como gato escaldado. Rompió la abstinencia de su silencio y en un brutal soliloquio discrepa su ego. Pero el peso del paro era cruel. No disimulaba que la mujer era la que generaba los dividendos en casa. Gracias a ello podían subsistir. Pero ya llevaba año largó sin trabajo. El ahorro se dinamitó de manera alarmante con tendencia a la baja. La resina del cerebro se deshacía buscando solución. Como él estaban muchos en el pueblo y sería bueno el compartir.
Atravesó la mañana como flecha de Guillermo Tell y en la diana de la solución quiso dar y aventar con ello la acentuación de la pura aventura con el riesgo de un sistema alternativo, de otra vía paralela que no interfiriera en la pauta oficial.


Planeó una junta para gente interesada. Creó una asamblea informativa con amigos afines y de ahí surgieron las ideas, independientemente de políticas y credos, de razones e ideologías, de clases y vivencias, de risas o tristezas.
Quizás, no fuera la solución definitiva pero sí era una ayuda solidaria para todos los que no podían llegar a fin de mes. Después de una reunión saldría el nombre que dió origen a una ilusión y a problemas por resolver. Su nombre los "Pizarros". Dignificaban sus orígenes y la tierra que les vio nacer y pacer.
Los "Pizarros" nació como método alternativo al sistema monetario impuesto desde hacía tiempo. Es decir los euros. Eran una alternativa y un apoyo. Como factor determinante de una cultura de trueque ya fuera cediendo tiempo o realizando alguna labor a cambio de Pizarros, no siendo su fin el generar mayor número de ellos sino todo lo contrario: cambiarlos para que la sociedad se beneficiase de todos ellos. Del altruismo compartido para solidarizar los pocos euros y el poco trabajo para que las gentes del pueblo pudieran llegar a fin de mes.
Al poco tiempo de solidarizarse las personas, comenzaron a destinar un pequeño porcentaje de sus ingresos las empresas para poder sumarse a tan justa iniciativa. Así, el pueblo subsistía en periodo tan crítico de su historia.
Con ello me uno a esta iniciativa. Si alguien quiere llevarla a cabo, sería hablarlo. Desde este artículo ofrezco mis servicios a cambio de Pizarros. De momento en el término de Trujillo. Luego veremos lo que acontece su crecimiento feliz.
Ahora, dejo que lo piensen. Hasta la semana que viene. Disfruten de mi ausencia.


Fco. Javier Fresneda Diadosa

Kerouac97@hotmail.com

Aullidosvitales.blogspot.com


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