De nuevo con nosotros
La Aldaba -
Javier Iñigo García

En los comienzos de este singular «Año Orellana» 2011, en el que nos encontramos conmemorando el quinto centenario del nacimiento de nuestro admirado paisano Francisco de Orellana, descubridor del río mas largo y caudaloso del mundo como es el Amazonas, resurge de nuevo en Trujillo un viejo, famoso y  entrañable periódico que ya en otro tiempo se hacía eco de los aconteceres trujillanos y que tal vez renazca de nuevo atraído precisamente por este importante acontecimiento histórico que celebramos y que tenemos el deber de propagar. Si, tal vez sea ésta y no otra, la razón que le haya movido a «La Opinión» a levantarse con ímpetu del  letargo en el que estaba sumida tras largos años de actividad, posiblemente aburrida y cansada del vapuleo al que la sometía la vieja imprenta, en la manera de imprimir sobre papel, en aquellos principios del siglo XX, hasta que un buen día de 1974, cansada, decidiera dejarlo todo, callar y retirarse a descansar hasta descubrir como Orellana un motivo ilusionante, a la vez que un medio moderno, cómodo y rápido como es el actual formato digital, que elige para salir de nuevo a la luz con renovado diseño y mas largos horizontes.

Entonces era semanal y salía los jueves al módico precio de 10 céntimos de peseta en su primera época y en la última etapa costaba tan solo 1 peseta. (Barata información para el costo y trabajo que supondría editarla). Se podía adquirir directamente en la imprenta pero también en la calle, pues la repartía a domicilio una mujer fuerte y recia, bien hablada, con voz potente de soprano y timbre de pregonera llamada Crescencia.  

Según alguna información, era uno de los semanarios más antiguos de Extremadura, aunque sustituyó a otro anterior que se llamaba «El Liberal», de corte político y literario editado en Cáceres durante los años 1884 a 1892, de cuatro hojas cuyo precio era de 25 céntimos. Al que después sucedería «El eco de Trujillo» (1901/1913).

Pero el más conocido y popular como es nuestro querido semanario: «La Opinión», salió a la luz  el 2 de enero de 1908 y se mantuvo hasta el 14 de marzo de 1974, con la tirada del número 3.442, como último ejemplar. Lo hizo primero desde la imprenta «La Perfección Trujillana» y años después lo imprimió la nueva imprenta «Sobrino de Benito Peña». Hay que decir que en medio apareció durante poco tiempo «La Muralla», (1932/1937), pero ninguno la hizo sombra. «Ella» se llevó la palma. Trujillo por lo tanto, disfrutó como vemos, de periódico y de imprenta desde tempranos tiempos como ciudad  importante y de vanguardia que era; lástima que tras tantos años de actividad, al cerrarse esta antigua imprenta en 1974 nos quedáramos sin aquel sencillo y artesano periódico tan nuestro, tan entrañable y tan querido, cuyo primer director fue Don Julio Martínez Gala y el último, Don Francisco Corrales Trejo, (q.e.p.d.)

Ya en la democracia, el Ayuntamiento de trujillo lo editó de nuevo con más páginas; he encontrado el número 3 del año 1986, con información principalmente municipal y al  precio de 60 pesetas, mas no llegó a circular mucho tiempo.

Hoy, nuestra querida «Opinión» aparece de repente, renovada y decidida, dispuesta a sorprendernos y creo que ya lo ha conseguido; no solo porque reaparezca de nuevo, que en sí ya es toda una sorpresa, sino, y sobretodo, porque llega con su nombre de pila, al que no ha querido renunciar y con el que se ganó la merecida fama de entrañable y querida para los trujillanos que agotaban su existencia cada jueves expectantes a sus noticias, artículos y comentarios. Nacimientos, defunciones, casamientos, anécdotas, poesías, información municipal y de todo tipo. En fin, todo un completo informador nuestro sabio pregonero.

Demos pues con gran satisfacción la bienvenida en su nueva andadura, a este magnífico periódico que tantos años convivió con nosotros, sin faltar cada jueves a la información semanal; y me alegro muchísimo que conserve su antiguo nombre de «La Opinión», cosa que me agrada, pues es como si a fuerza de recordarla, de nombrarla y  desearla, la hayamos  resucitado y convencido de volver a la tarea de la información, en este medio digital con el que nos sorprende renovada y actual para seguir «opinando» diariamente en estos nuevos tiempos, desde un medio de vanguardia como Internet sobre nuestro cotidiano vivir y hacer, en este bendito y maravilloso Trujillo nuestro.

Querido Ángel Guerra,  te auguro y te deseo un «largo» y feliz camino en esta nueva andadura al frente de «La Opinión», con mis deseos vehementes de que sea fructífero y te felicito por la ilusionante idea de rescatarla de nuevo. Ojala consigas lo que creo desea todo trujillano: que su permanencia sea definitiva y para siempre entre nosotros.



Comments