UN APLAUSO AL AYUNTAMIENTO

(Si una de cal, otra de arena)

No todos han de ser varapalos al Ayuntamiento. Lo mismo que critico lo que me desagrada, me siento en el deber de elogiar lo que se hace bien en mi afán de  que se mejoren las cosas que deben  mejorarse en la  ciudad en la que vivo,  y que “siendo” Patrimonio de la humanidad, (nos den ó no el título) hemos de proteger con vehemencia de toda agresión arquitectónica o medioambiental. Por eso debemos ser minuciosos y estudiar previamente con todo detalle cualquier obra que hagamos en la ciudad, por mínima que nos parezca, porque un error, aunque sea involuntario, puede ser irreversible para nuestro valioso Patrimonio y por desgracia se cometen con bastante frecuencia (recordemos como ejemplo el caso de la imperdonable barbarie cometida en la cúpula de la torre del alfiler), (que no me cansaré de repetir). Por eso es tan necesario crear un Consejo de expertos, del que siempre hablo en estos casos, que supervise las obras que afecten al patrimonio, y pido que lo constituya sin más dilación en la nueva etapa, el equipo que resulte elegido para gobernarnos la próxima legislatura.

Pero en esta ocasión lejos de criticar algún atropello; quiero referirme con complacencia a las obras actuales que está llevando a cabo el Ayuntamiento y que no por pequeñas carecen de importancia, como decía al principio, pues contribuyen en mucho, al embellecimiento mejora y calidad de la ciudad que habitamos y que cuanto mejor la diseñemos, como ocurre en nuestra casa, mucho mas a gusto nos encontraremos en ella. Por eso ya es digno de elogio en primer lugar, que estas obras de mejoras se consideren importantes y necesarias y que se realicen bien. Esto, cuando es así, (y es el caso),  hay que decirlo también y aplaudirlo con la misma firmeza que se critica lo que se hace mal, porque debemos ser en todo, coherentes y magnánimos.

Esta mañana, paseando por la ronda de San Lázaro y la Avenida de Madrid, que ahora es cuando va pareciendo más Avenida que carretera, me ha sorprendido sobremanera la obra lateral que está llevando a cabo el ayuntamiento en esta importante vía de entrada a la ciudad, que estaba olvidada, sin retocar desde sus inicios (como ya dije hace tiempo en Comarca) y por lo tanto además de necesaria me ha parecido acertada y bien hecha; sin pasar por alto las nuevas y modernas farolas del alumbrado. También he de precisar que me ha sorprendido aún más y he de calificarla también de oportuna y acertada, la fuente y estatua que sobre la transhumancia se está construyendo en el cruce de la citada avenida con la cañada castellano-leonesa; porque estoy seguro que nuestro estupendo escultor local, Julián Corrales, a quien se  ha encargado la escultura, habrá de acertar en el diseño y me parece una excelente idea que se realce  esta importante vía pecuaria con una alegórica escultura sobre la transhumancia.

Quiero solicitar al ayuntamiento para completar esta obra, que no deje de plantearse para la amplia explanada de la cruz, que ya es otra escultura: UN PEQUEÑO PARQUE-JARDIN CON ARBOLEDA ADECUADA,  y convertir así este bonito lugar en un hermoso espacio de descanso ideal y acogedor, similar al de San Lázaro; al tiempo que se debería arbolar también el tramo de la misma cañada que desde la cruz sigue hacia las Huertas y que le hace falta un buen repaso; pues la gente tira escombros en sus laterales y no en los tramos en los que sí los necesitaría para nivelar la calzada; lo tiran en cualquier sitio, justo donde no hace falta y estorba. En este camino hay varios tramos que el agua inunda y no se puede pasar de ningún modo; la gente “¡quita piedras de la pared!” para hacer pasaderas, pero ni aún así se consigue pasar; la mayoría de las veces hay que darse la vuelta sin más remedio. Aprovecho por tanto para pedir al ayuntamiento que se arreglen estos tramos que el agua invade,  pues además de ser una vía pecuaria que hay que mantener, es mucha la gente que la utilizamos para andar, hacer deporte, etc., por la ausencia de coches, y es por otra parte un camino más, y muy tranquilo entre Trujillo, las Huertas y Belén; que si estuviera arbolado podríamos denominar de lúdico y sería todavía mas frecuentado en verano.

No deberíamos olvidar que estas vías, rondas y callejas, son también Trujillo, y puesto que son vías de comunicación que seguimos usando, deberían estar cuidadas y óptimas; y aún quedan muchas, algunas muy céntricas, todavía por recuperar y adecentar, pero el orden de prioridad empieza por las más importantes, y estas entradas sin duda lo son.

Estas pequeñas obras de mejoras, sencillas y necesarias, son las que  el ciudadano percibe como más directas, realizadas y pensadas para él y su beneficio; y  en ellas aprecia y valora el interés del ayuntamiento, tanto por la ciudad como por el propio ciudadano; apreciación que los ayuntamientos deberían tener siempre muy en cuenta.

Quiero por tanto felicitar al Ayuntamiento por estas obras muy acertadas y bien realizadas, ya que a esta entrada de Madrid, como a la de Plasencia, les hacía mucha falta un buen adecentamiento: el mismo que Benigno Fernández, siendo alcalde, otorgó a la de Cáceres, (aceptando por cierto mi sugerencia), (perdonen la inmodestia), quedando desde entonces aquella entrada perfecta, cuidada, ornamentada y digna, reflejando tanto para el ciudadano como para el visitante una buena imagen de la labor del gobierno con el municipio. En estas otras dos, las  avenidas de Madrid y la de Monfragüe, aún les faltan árboles ornamentales, jardines y bancos para completar el deseado aspecto que deben tener las entradas a una gran ciudad como es la nuestra; pero todo es empezar. Y por esta iniciativa de mejorar la de Madrid, vaya mi aplauso para nuestro ayuntamiento.


Comments