Juan Sánchez-Escobero Alonso

TRUJILLO CIUDAD DESECHADA

Sin saber bien por qué a mí, sospecho que por mis anteriores quejas y denuncias, en este periódico que me acoge, del lamentable estado de abandono y suciedad en que el Ayuntamiento de Trujillo tiene a la ciudad, el caso es que, con el ruego de su publicación en La Opinión, unos desconocidos "Ciudadanos por Trujillo" me han enviado un escrito, que al parecer en su día entregaron al anterior alcalde, a la actual alcaldesa ( los dos socialistas ) un tiempo después y a los grupos políticos con representación municipal. Acortándola un poco, aquí va la carta:


Trujillo, 12 de agosto de 2008
Sra Doña Cristina Blázquez
Alcaldesa de Trujillo

Muy señora nuestra:

Esta carta es prácticamente una repetición de la enviada hace cerca de un año y medio al entonces alcalde D. José Antonio Redondo con nulo resultado en las denuncias y reclamaciones que le hacíamos. Insistimos pues, en la confianza de que usted tenga algo más de sensibilidad y quiera y sepa escuchar a los ciudadanos de Trujillo.

Desde hace tiempo venimos observando que Trujillo es una ciudad desechada, abandonada a su suerte, no querida ni cuidada por nadie, ni por la izquierda especuladora y garbancera que la gobierna y se desentiende de su cuidado y limpieza ni por la gente joven que cada fin de semana, ante el desinterés, la pasividad, la desidia y la insensibilidad de ese Ayuntamiento, covierte sus plazas, plazulas, calles y rincones de belleza más recóndita en muladares apocalípticos de vomitonas y botellas rotas, de contenedores de basura volcados a patadas o arrojados a huertos de las almenas o a la Alberca, de las escasas papeleras existentes arrancadas y no repuestas durante años, de irrespetuosas pintadas y grafitis de execrable mal gusto que permanecen durante meses en la parte antigua sin que ese Ayuntamiento haga nada por limpiarlas y remediarlo, a pesar de que estos hechos hayan sido aireados hasta por la prensa regional.

Una ciudad es el resultado de un lento progreso animado por algunos golpes de inspiración y hasta de temeridad, que, ¡ay dolor!, lejos están de las decisiones arbitrarias, autoritarias y especuladoras de ese Ayuntamiento como las del Aparcamiento Municipal o la más reciente, de pésimo gusto, intervención en el "Paseo Marítimo".

( Después han venido la del jardincito romántico del antiguo casino, convertido en un adefesio hortera de inenarable mal gusto y la de la plazuela de Guadalupe, con la oposición silenciada de práticamente todos los vecinos. Estos irresponsables despilfarros explican en parte el vergonzoso endeudamiento del Ayuntamiento ) Ramón Gómez de la Serna inventó la palabra "porvenirismo". Contrasta el porvenirismo de Barcelona, Bilbao, Vitoria y otras ciudades con el pasadismo de Trujillo donde sólo quedan islas sitiadas de belleza civil ( un pequeño jardín en lamentable estado de abandono, una plazula vecinal agobiada por la mugre y el deterioro, unas antiguas ruinas devoradas por la basura y los escombros...) No hay nada hermoso que no pertenezca al pasado y que no se encuentre en peligro de ruina o abandono bajo la triple amenaza de la especulación, el tráfico y los aparcamientos municipales, de la rapiña especulativa y de un casticismo obsoleto obsesionado con la excavación subterránea y la construcción y levantamiento de catafalcos de inenarrable fealdad y de un concepto decimonónico del progreso y el desarrollo.

La atracción melancólica de Trujillo está en la evidencia de lo que podía haber sido, en el recuerdo de una ciudad soñada que difícilmente llegará a existir por estar siendo sacrificada al horterismo, el abandono y la especulación.

Señora alcaldesa, mucho le agradeceríamos una señal inequívoca de un drástico cambio de rumbo: limpieza y desbroce de los alrededores del Castillo y callejas y calzadas cercanas, de la Puerta de Coria y su "mirador" de basuras y escombros a la vista de miles de visitantes, o a las que hay también entre el depósito y el Museo de la Coria, que no se han limpiado durante años; de rincones, plazuelas y callejuelas invadidos por la mugre; eliminación y limpieza de escombreras y muladares dispersos por todos los alrededores de Trujillo y el berrocal; eliminación y limpieza de los antiguos sistemas de iluminación de la cerca del Espolón, abandonados todavbía algunos durante años; de la escombrera del cementerio y las de los alrededores de la Dehesa de los Caballos; limpiezas sistemáticas una o dos veces por semana de la Alberca ( una auténtica vergüenza ), si hubiera interés y sensibilidad: sobrecogen y avergüenzan los comentarios de asombro y descrédito de visitantes y turistas que en sus visitas guiadas son conducidos por los guías turísticos a ver el bochornoso espectáculo de la Alberca, icono de nuestra ciudad, convertida en un vergonzoso espectáculo de basuras y detritus ante la pasividad y el desentendimiento del Ayuntamiento. Nos comentaba recientemente un anciano de la Villa que en 89 años no había visto nada igual; colocación de decenas de papeleras en calles, plazas y plazuelas que carecen de ellas, que bien podían concebir ( "diseñar" ) los técnicos municipales y encargar a los herreros de la ciudad en lugar de dedicar sus afanes y energías a la especulación y el lucro personal; reposición de muchas papeleras que han desaparecido hace años sin que el Ayuntamiento dé señales de haberse enterado siquiera ( ¿ qué hace el concejal responsable de ello que no sea acrecentar su fama de ineptitud e incompetencia ? ). A modo de ejemplo aquí va una relación, que no quiere ser, ni mucho menos, completa pero sí significativa de algunas papeleras que fueron arrancadas hace años y no han sido repuestas ( ¿ qué podemos pensar del Ayuntamiento y su concejal de urbanismo cuyo descrédito crece de día en día ? ):
Puerta de San Andrés / Plazuela de Santa María ( junto al busto de Orellana ) / Puerta del Triunfo / Puerta de Coria / Calleja de los Mártires / Calle del Terrero ( mirador Puerta de Coria ) / Plazuela de Santiago / Palacio de Santa Marta ( Hotel NH ) / Calle Sillerías / Plazuela de Aragón / Plazuela Casa de Orellana...
y un largo etcétera que suponemos que no ignoran los responsables políticos y técnicos municipales.

Para otra ocasión dejamos el capítulo del alumbrado con un sinfín de faroles rotos y no repuestos durante años ( hemos comprobado que estos días previos a la campaña electoral - ¡líbranos, Señor, de los políticos ! - se están arreglando algunos faroles y se han repuesto ¡5 papeleras ! ) y el estado de increíble abandono en dotaciones de todo género de barrios y barriadas o el desaguisado de los maceteros -contenedores de la Plaza, en lugar de árboles de sombra sobre el terreno.

Porque, señora alcaldesa, estos hechos que narramos, necesitan para corregirlos, personas nuevas para una sociedad nueva, hombres y mujeres decentes y limpios para limpiar nuestro pueblo y para adecentar la sociedad. El abandono y mugre de Trujillo no son una cuestión de ideología: son sencillamente una cuestión de vergüenza y dignidad.

En la confianza de que serán atendidas estas deficiencias y demandas en pro del bienestar de la población trujillana y de la imagen tan deteriorada entre los cada vez más numerosos visitantes de nuestra ciudad y que no nos veremos obligados a hacerlas públicas entre la ciudadanía, en la prensa y las instituciones, reciba un cordial saludo.

Ciudadanos por Trujillo

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