BUENAS INTENCIONES



Hay dos fechas en el calendario que suelo denominar como las fechas de las buenas intenciones. Una es el primer día del año, imagino que todos tenemos claro el porqué y otra es el primer día de septiembre. El primer día de septiembre suele ser el comienzo de muchas cosas. Ineludiblemente gran parte de los ciudadanos y ciudadanas vivimos en torno al comienzo del curso escolar, unos por nuestra profesión, otros por aquello de los hijos y el comienzo de las clases, que si los libros, que si el material escolar, que si la ropa, etcétera. Se imaginarán que todo esto genera un movimiento económico importante. Tal es así que si uno analiza los anuncios de TV, Radio y medios escritos, observa cómo hasta las empresas dedicadas al coleccionismo lanza sus promociones en el mes de septiembre. Vamos que casi todo comienza ahora. También, evidentemente, el curso político comienza ahora. Sus señorías empiezan ahora con sus debates, planteamientos…etcétera, máxime en un otoño como el que vamos a tener, que se presume “Calentito” con elecciones generales por medio y en lo más hondo de una crisis económica profunda. Crisis que algunos venimos calificando como “Sistémica”, es decir es el propio sistema económico el que ha entrado en crisis y o bien lo cambiamos o no dudemos que el propio sistema nos obligará a cambiar a nosotros. Para empezar nuestros políticos ya han decidido que no pintamos nada, que solamente con ir a votar es suficiente, que luego ellos lo hacen todo por nosotros, si es necesario hasta nos reforman nuestra carta magna. Menos mal que nuestros gobernantes a nivel local se han puesto las pilas y no han parado de currar este verano, más le valía a otros gobernantes haber hecho lo mismo.

En todo caso me propongo comenzar el nuevo curso con renovadas Intenciones, y no digo las típicas de primero de año: Dejar de fumar, Hacer deporte, Adelgazar, etcétera. No, me refiero a otras intenciones. Hay que ser más exigentes con quienes nos gobiernan, tanto en lo local como en lo regional o lo nacional, tenemos la intención de hacer propuestas, de dinamizar más y mejor nuestra ciudad y por supuesto de estar siempre con la mirada atentos a los otros, a los que lo pasan mal, a los indignados a los que nos recuerdan día a día que el trabajo es un bien muy escaso y que habrá que repartirlo bien entre todos y todas.

Pues eso, comencemos el curso no solo cargado de buenas intenciones sino de buenas propuestas y de buenas realidades.

Feliz entrada de curso a todos/as. 

Kin Paredes



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