CONTRIBUIR


Define nuestro diccionario la palabra contribuir, entre muchas de sus acepciones, como dar una cantidad de dinero como pago de un impuesto, y de eso quisiera reflexionar en estos momentos. En los dos últimos plenos habidos en nuestro ayuntamiento se ha hablado mucho de contribuir, no en vano hemos aprobado una cantidad considerable de ordenanzas fiscales que, sin duda alguna, van a hacer que los trujillanos contribuyamos más. Una forma elegante de decir que vamos a dar una mayor cantidad de dinero como pago de impuestos. Sin embargo seguimos sin buscar la mejor contribución posible, sin poner el enfoque en aquello que más pueda ayudar a incrementar nuestras magras arcas municipales.

Ya en reiteradas ocasiones hemos pedido a nuestro equipo de gobierno que explore la posibilidad de aumentar los ingresos por la vía de la recaudación de la ingente cantidad de viviendas que se encuentran en situación anormal en nuestro municipio. Incluso en alguna ocasión nos hemos planteado presentar una moción al respecto, y siempre el equipo de gobierno nos indicaba que estaba en ello. Fuente oficiosas las cifran en aproximadamente unos 400 casos o algo más.

No parece justo que mientras algunos contribuimos al bienestar de nuestro municipio pagando fielmente nuestros impuestos otros se escapen y beneficien de la misma manera. El bienestar, el crecimiento y el desarrollo ha de ser cosa de todos y a todos nos ha de ir el futuro en ello.

Algunos seguimos pensando, y así lo hacemos saber cuando podemos, que es el momento de empezar a poner freno a esta situación, por el bienestar de nuestros ciudadanos, por justicia, por solidaridad, por que no es bueno que unos contribuyan y otros no y, sobre todo, porque la gente lo esta reclamando cada vez más.

Somos conscientes de que la cosa no es fácilmente resoluble, pero principalmente se necesita voluntad política para hacerlo. Proponemos como punto de partida tener localizadas a todas aquellas construcciones que se encuentren en situación de “Alegalidad” “Ilegalidad” o “Anormalidad” para posteriormente, entre todos y cumpliendo con la legalidad vigente, podamos decidir qué hacer. Nosotros nos apuntamos a esa valentía política que ha de tener quien gobierna. Comencemos pues el trabajo haciendo ese informe y nombremos una comisión que trabaje en ello.

Existen experiencias en otros municipios y en otras comunidades que se han atrevido a ello y nosotros no podemos quedarnos atrás. Seamos valientes y pongámonos manos a la obra, nunca mejor dicho.

Sabemos que el camino será complicado y muchos saldrán damnificados, pero que nadie espere que por el hecho de intentar solucionar, y en el caso de que sea posible, solventarlo, la cosa va a quedar aclarada, será necesario requerir esfuerzos a aquellos que en su día cometieron la “Ilegalidad”, “alegalidad” o “anormalidad”, se les exija una contribución mayor, en algunos casos ejemplar, que al resto. Solo de esa forma atajaremos el problema y no contribuiremos a fomentarlo.

Para explorar esa posibilidad, que cuenten con nosotros, es hora de hacer política de verdad, y de devolver a los ciudadanos y ciudadanas lo que con tanto esfuerzo entregan a sus gobernantes.

Los buenos siempre son más que los malos y no es de recibo que, al final, siempre gane el malo, porque ese final de película no nos gusta y además está ya muy visto. Así que toca “arremangarse” y si es necesario bajar a fango, hacerlo.

Salud, alegría y buenos alimentos.


Kin Paredes

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