COMPRAR Y VENDER EN LA UNIÓN EUROPEA

He intentado comprar unas botellas de vino Habla a través de la bodega con el fin de hacer un regalo a un magnate rumano del sector vitivinícola, que no sólo posee una prestigiosa bodega en el norte del país sino que además posee importantes contactos para la comercialización, y también porque durante años, siempre he elegido productos extremeños de calidad para regalar pues considero que con ello ayudo prociono esa tierra que adoro.
El domingo, hablando por teléfono contigo y narrándote las peripecias del pedido, todavía estaba de buen humor y perdonando la falta de experiencia del personal de esta bodega con el trato con compradores extranjeros. Se trataba de vender un “producto nacional” a un extraño en el extranjero. Pero han logrado que se me acabe el buen humor y la paciencia. El simple hecho de comprar algunas botellas de vino a una bodega en Trujillo es demasiado complicado para tus paisanos. Puedes correr la voz y decir alto y claro que si se quiere promocionar un producto extremeño fuera de su entorno de 0,2 km, también hay que tener una mínima idea del mundo restante, o sea, lo que hay más allá del kilómetro 259, o de Trujillo.
No es mucho lo que hay que aprender, pero si conviene saber que vender un producto en la Carretera N-V, km 259, requiere las mismos atenciones (y no más) que venderlos en el conglomerado de Trujillo, en las ciudades de Cáceres, de Madrid, de Barcelona, de Berlín, de Viena o incluso de Bukarest. Todo eso se llama “Unión Europea”, ó más simple aún, “Mercado Único”, donde todos los países tienen el mismo derecho y las mismas obligaciones.
Ya sé que palabras como “derecho” y “obligaciones” son palabras mayores y pueden confundir a cualquiera, y que luego se puede ver obligado a correr para pedir ayuda, pero vender o comprar una botella de vino es tan simple como vender o comprar el pan en una panadería, ya sea en la de la esquina o en la de Mérida. Y desde luego es tan simple como reconocer que si yo no soy capaz hacerlo, debería encontrar a alguien que sepa hacerlo.
Pero bueno, eso era el domingo y lo absolutamente curioso es lo de hoy, 28 de junio del 2011. He descubierto que hay todavía gente/gestores/comerciantes/empleadas y otros cargos, que para enviar 8 cajas + 1 de vino desde Trujillo, N-V, km 259 a Badajoz ¡lo envían a través de Madrid! Hay que ser . . .
Todo este calvario de comprar botellas de vino extremeño lo empecé solamente para promocionar un producto español y sin fines de lucro, pero convencido de que el producto se lo merece. ¡Una pena! Lo lamento, pero entiendo y comprendo cada vez mejor el argumento que muchos utilizan despectivamente de esa España, al borde de Europa, enclavada entre los Pirineos y África, con 5.000 km de aguas con un horizonte sin fin y un poco más.
Gracias por escucharme.


Enrique, un austriaco tonto amante de España


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