““SOLO QUIERO TENER LA OPORTUNIDAD DE DEMOSTRAR QUE SE PUEDE GOBERNAR CON SERIEDAD, AUSTERIDAD Y EFICACIA”


Alberto Casero es un hombre afable, próximo pero no de esa proximidad circunstancial que tienen los políticos justo antes de someterse a las urnas y luego “sitehevistonomeacuerdo”. Cuando hablas con él, uno siempre tiene la sensación de que te escucha atentamente, y esa es una habilidad encomiable, pero también tiene la capacidad de procesar la información rápidamente y su respuesta asoma casi instantáneamente.
A sus treintaytantos, Casero está ya curtido en el arte de la palabra; su experiencia oratoria en el Ayuntamiento, en la Asamblea o con los medios de comunicación trasciende a su discurso, de ahí que sus respuestas casi siempre sean las pertinentes, medidas y contundentes, sin dejar lugar a la duda. Sin embargo, este joven político no permite que esa precisión jamás llegue a convertirse en doctrina, y menos en prepotencia, de ahí que a Casero se le intuya hábil en la negociación, peligroso en la confrontación y certero en el diálogo.
Se propone como gestor al frente del Ayuntamiento de Trujillo ofertando una gestión seria, rigurosa, honrada y honesta; “es precisamente lo que Trujillo necesita”, subraya pausadamente, al tiempo que avanza un programa electoral basado en siete grandes ejes, que, según él, es el resultado de haber escuchado a los ciudadanos.
Dice que su intención más inmediata es poner la Administración al servicio de las personas y que sea capaz de dar respuestas para sus necesidades. “Necesita una reforma urgente, austeridad, transparencia y un gasto racional”, apunta.

Cuando Casero habla de empleo, asoma a su cara un rictus de preocupación y es que, en su opinión, no es para menos: la cifra de parados en la ciudad supera ya el millar de personas. Considera urgente dinamizar la economía para crear empleo y este va a ser el objetivo prioritario de su legislatura.
Otro de los grandes ejes de su propuesta es el bienestar social. Argumenta que hay que prestar atención a los más desfavorecidos y a los que peor lo están pasando. También apuesta por la protección de la familia, especialmente las familias numerosas, con los mayores y las mujeres, y desde luego con la salud.
Igualmente, Casero cree que es importante hacer de Trujillo una ciudad segura “porque eso es garantía de libertad” y por este motivo habla de crear un servicio de seguridad ciudadana de 24 horas, de llevar a cabo un plan integral de tráfico que contempla entre otras cosas de peatonalización del casco histórico, y reforzar la presencia de patrullas que atiendan especialmente a los barrios, colegios y zonas de ocio nocturno.
También habla de apostar porque los ciudadanos puedan disfrutar del tiempo libre, de un ocio activo y saludable en el que el deporte y el ejercicio físico tengan protagonismo.
El candidato de los populares de Trujillo está convencido de que el turismo y la cultura conforman un tándem perfecto para convertir a la ciudad en un referente cultural y de turismo interior a todos los niveles. “Precisamente son la cultura y el turismo los motores del crecimiento económico de Trujillo, porque vivimos de ellos principalmente”, concluye. En este ámbito, Casero habla de muchos proyectos, entre los que figura un ambicioso e innovador Plan de Turismo; una oficina exclusiva que atienda la candidatura de Trujillo como Patrimonio de la Humanidad; la reforma del teatro Gabriel y Galán, e incluso, de una escuela municipal de Hostelería y Turismo.


6 MILLONES DE DEUDA
El líder de los populares trujillanos frunce el ceño cuando sale a relucir el tema de la deuda municipal, pues no en vano representa casi un 50 por ciento del presupuesto anual del ayuntamiento. Está convencido de que supera los 6 millones de euros y aún así, asegura que se puede sanear. Dice Casero que no sabe cuál es la capacidad actual de endeudamiento del ayuntamiento, por tanto de nada serviría hablar ahora de recetas de refinanciación con los bancos.
“Hay esperanzas si recortamos los gastos superfluos y priorizamos. Todo esto es producto de una pésima gestión del anterior equipo de Gobierno, porque ha venido mucho dinero a Trujillo pero se ha gastado mal y no se puede entender cómo algunas obras han costado el doble de lo presupuestado y cosas por el estilo, y lo peor de todo, sin ninguna rentabilidad social. Una buena medida sería crear una central de compras que controle todos los suministros municipales”, apuntó.
Al candidato popular no le preocupa que haya sobrecarga de personal en el ayuntamiento, es más considera que posiblemente la plantilla sea la justa y necesaria pero aduce una total falta de eficacia. Se mostró partidario de reorganizar el organigrama municipal y de una urgente Relación de Puestos de Trabajo, al tiempo que advirtió que “hay que ser racionales con las contrataciones y crear ya mismo una Bolsa de Trabajo municipal para las contrataciones de mano de obra no cualificada. Desde luego, vamos a regularizar todos los “contratos en fraude de Ley que se han producido en esta legislatura y vigilar para que eso no vuelva a suceder jamás”, añadió Casero.


URBANISMO
Esta es una cuestión que, en opinión del candidato del PP, les “preocupa muchísimo”. Una de sus primeras medidas, será trabajar por la declaración de Trujillo, como Patrimonio de la Humanidad, y poner en marcha una oficina exclusiva que absorba todo el trabajo que ello conlleva. Asimismo, urgió la inmediata elaboración de un Plan General Municipal de Urbanismo que tenga en cuenta las necesidades actuales de crecimiento de desarrollo de la ciudad y cumplir las exigencias de la UNESCO para la declaración. Entre otras medidas citó la declaración del Berrocal como Bien de Interés cultural, para de este modo protegerlo, mejorar la limpieza de Trujillo y su entorno y regular el tráfico.
Casero no rechaza hablar de uno de los temas más polémicos en el ámbito de urbanismo como es el de las más de 100 viviendas ilegales existentes en Trujillo. “Son una herencia de los gobiernos socialistas y está evidente que ha habido un absoluto descontrol urbanístico. Sin embargo, al respecto de las viviendas ilegales poco se puede hacer ya; sólo queda intentar regularizar, porque están fuera de ordenación, y que paguen los mismos impuestos que pagan los demás, por un lado, y una cantidad extra para poder dotarlas de servicios. En cualquier caso, eso no se puede volver a repetir de ningún modo. Vamos a exigir disciplina urbanística”, comentó con rotundidad.


INFRAESTRUCTURAS
La frase más redundante en cualquier programa político es “vamos a hacer”, “vamos a impulsar” o “vamos a crear”. En materia de infraestructuras, Casero advierte que antes de hacer promesas hay que tener los pies en el suelo y ser realistas: los tiempos de crisis que corren, al deuda municipal que habrá que amortizar y la austeridad en el gasto hacen más complicado poder construir nuevas infraestructuras, aunque en ningún modo significa no poder avanzar y mejorar. En este sentido, Casero cree urgentes crear un espacio cultural de calidad en Trujillo; recuperar y reformar el actual Teatro Gabriel y Galán; reformar el antiguo Centro de Salud para convertirlo en un centro “con vida”, en el que todos los colectivos dispongan de espacios para llevar a cabo sus actividades; crear una sala de exposiciones en los bajos del Palacio de la Conquista (en la Inspección de Policía) y convertir la Iglesia de los Hermanos en un gran centro multiusos.


JUVENTUD
Hacer de Trujillo una ciudad con futuro para que los jóvenes no sientan la necesidad de salir fuera. Precisamente es el empleo en general una de las prioridades de los populares en Trujillo y el empleo joven, en particular. Casero habló de buscar y crear yacimientos de empleo para los jóvenes, para que no tengan que emigrar. “Habría que empezar por pactar con Educación nuevas titulaciones de Formación Profesional orientadas al turismo, al patrimonio y otros servicios de la ciudad. Sólo asi les puedes garantizar empleo una vez finalizados sus estudios. En este segmento, hemos planificado crear una Escuela Municipal de Hostelería y Turismo que forme a los jóvenes y surta de personal especializado a los hoteles, bares y restaurantes de la ciudad y de otras ciudades”, apostilló.
También enumeró otras medidas tales como la elaboración de un Plan Municipal de Empleo Juvenil o la Bolsa del Primer Empleo.


INDUSTRIA
Otra forma de crear empleo para el PP trujillano consistiría en dinamizar la economía local y favoreciendo a las empresas que se instalen en la ciudad, y dar uso a los 115.000 metros cuadrados de suelo industrial que dispone. “A las empresas hay que darles todo tipo de facilidades, reduciendo los trámites administrativos, simplificando el sistema de tasas y licencias, y reduciendo los impuestos a las empresas que se comprometan a crear empleo estable o exenciones del IBI, entre otras medidas. En definitiva, hay que ser eficientes”, dijo Casero.
Por otra parte, concedió igualmente mucha importancia a la puesta en marcha de un plan de apoyo al comercio que contemplará desde un sistema de avales, hasta la concesión de ayudas al alquiler del local empresarial y un servicio de asistencia y orientación al empresario. Además, se comprometen a revisar la Ley de Haciendas Locales para establecer distintos tipos de IBI y reducir, si fuera necesario, hasta un 50 por ciento la cuota en función de la capacidad del propietario.
Otras recetas para favorecer la implantación empresarial son, a juicio de Casero, los incentivos fiscales, el fraccionamiento de pago de los impuestos municipales o favorecer en las licitaciones municipales a aquellas empresas que contemplen la contratación de personal.
En definitiva, Alberto Casero parece tener muy medido, estudiado y programado el programa electoral que va a desarrollar junto con su joven equipo en los próximos cuatro años si accede al gobierno municipal.
El líder de los populares reitera que su receta está basada en “la seriedad, austeridad y eficacia; la ciudad es lo primordial y el programa es el límite por abajo. No tengo otra ambición política que no sea Trujillo”, subrayó Casero.
No descarta hablar de pactos, “pero desde luego, ni hablar de pactos a cualquier precio” y anunció estar dispuesto a gobernar con mayoría simple, “porque tienen que cambiar muchas cosas. No me vale que digan que el ayuntamiento y la Junta deben ser del mismo signo político para que prospere. Cuando hay un proyecto serio y un modelo de ciudad coherente, todas las Administraciones lo tienen que apoyar, y hay ejemplos contundentes en Extremadura”, dijo.
Y después de entretener un café con una entrevista de una hora, Alberto Casero se marchó y al tiempo en su despedida susurró un “trátame bien” con una amplia sonrisa. Eso es ser elegante, políticamente hablando.


Entrevista Angel Guerra - Foto Chuty para La Opinión - mayo 2011

Entrevistas con los candidatos - Elecciones 2011
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