01-02-2011

LOS PROMOTORES DE DEDICAR UNA CALLE A DON RAMÓN NÚÑEZ DAN MARCHA ATRÁS Y APELAN A LAS URNAS

En una carta de tono insultante y despectiva, los promotores de la iniciativa de dedicar una calle al insigne sacerdote de Trujillo Don Ramón Núñez, han dado marcha atrás en las negociaciones que mantenían con el Ayuntamiento de Trujillo para llevar a cabo esta propuesta, a pesar de que en el último pleno había sido incluido este asunto para ser refrendado por la totalidad de las fuerzas políticas representadas en el hemiciclo municipal. A última hora, el asunto fue sacado del orden del día, pues la carta tiene fecha su entrada en el ayuntamiento dos días antes del pleno ya convocado.
Al parecer, los impulsores de esta idea son los miembros de la «Adoración Nocturna» de Trujillo, los cuales iniciaron el proceso administrativo con la recogida de las 500 firmas de ciudadanos, que requiere el trámite municipal de esta propuesta, y han mantenido varios contactos con los ediles responsables para decidir qué calle se dedicaba a la figura de este insigne sacerdote trujillano ya fallecido.
Entre otras propuestas, el Consistorio ofreció, en principio, poner su nombre al parque de la Barriada de «Juan Bruno» y dijeron que no. Luego les ofrecieron poner su nombre al denominado «Callejón del Portugués», una calle de nueva creación en la urbanización del antiguo «Cine Rugall». Esta segunda ubicación también les pareció insuficiente a los promotores, quienes a su vez solicitaron que se sustituyera el nombre de la Cuesta de la Sangre por el del sacerdote, por estar allí la casa parroquial donde habitó toda su vida. Concretamente, la misiva dice textualmente: «… los adoradores hemos pedido que Don Ramón tenga una calle con su nombre porque como Hijo Adoptivo de esta ciudad tiene los mismos derechos que otras personas que no es necesario mencionar porque están en la mente de todos, y lo que se nos ofrece es una forma, digamos, que original para salir del paso».
Sin embargo, -y a pesar del menosprecio que los remitentes de la carta hacen a los titulares de otras calles, cuyos méritos también fueron avalados en su día por medio millar de firmas- al ayuntamiento no le pareció oportuno sustituir esta calle por ser una de las más tradicionales y más añejas vías de la ciudad, y por ser conocida por su nombre original e histórico durante varios siglos. Pero sí propusieron que se dedicara la calle al sacerdote de otro modo, esto es, quedaría como «Cuesta de la Sangre, dedicada a la memoria del sacerdote Ramón Núñez». Esta última solución ha sido calificado por los Adoradores como «una forma original de salir del paso (sic…) por lo tanto renunciamos a tal concesión por no considerarla apropiada, por calificarla lo más dulce posible», apostilla la carta.
Pero por si esto fuera poco, lejos de buscar otras alternativas, la carta remitida continúa diciendo: «…esperaremos  a que las urnas dejen paso a otras personas que tengan otros criterios más justos que los de ustedes; esto es lo que seguimos pensado…», dice la transcripción literal.
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