EL AYUNTAMIENTO APUESTA POR EL VOLUNTARIADO CIUDADANO PARA MANTENER LIMPIA LA PLAZA MAYOR EL DÍA DEL «CHIVIRI»

Podría parecer increíble, pero es cierto. La alcaldesa de Trujillo, Cristina Blázquez, cree haber puesto solución al «macrobotellón» del domingo del Chíviri y cepo a las 22 toneladas de basura que, más o menos, se recoge cada año en esta celebración. Blázquez y Fernández, su concejal de Festejos, han ideado la puesta en marcha de un voluntariado que, en su opinión, ayudará a mantener limpia la plaza mayor de Trujillo,
Así, Blázquez ha convocado a quienes suelen criticar la gestión del Gobierno local y «hablar en las tertulias y en la calle. Si de verdad quieren hacer algo por esta festividad, que se involucren y formen parte de ese voluntariado».
En este sentido, buena parte de la población ha entendido lógicamente que el equipo de voluntarios estará encabezado por la alcaldesa y su ínclito concejal Fernández, y ellos serán los coordinadores de este equipo dedicado a la concienciación ciudadana y a la limpieza durante la fiesta del Chírivi, y que pueden inscribirse en la Concejalía de Bienestar Social o en el departamento de Festejos, según dijo textualmente en la rueda de prensa.
Para Blázquez, el objetivo final es contar con «un Trujillo limpio», al tiempo que espera que se forme este colectivo de voluntarios (que ella misma encabezará, se supone) y con los que mantendrá una reunión para escuchar propuestas y decidir las acciones que se pueden llevar a cabo. Nada dijo al respecto de prohibir la entrada de envases de cristal en el recinto de la plaza mayor ni de prohibir cocinas portátiles para paellas y otros guisos propios de romerías campestres.
Pero las medidas municipales no se quedarán ahí: este año la empresa de limpieza (FCC a la que deben una gran cantidad de dinero atrasado) empezará a limpiar casi 8 horas antes que en años pasados, es decir, a las once de la noche, y así poder retirar la gran cantidad de basura que se deja en la plaza mayor durante ese día, así como en sus aledaños,
Además, Blázquez invita a los ciudadanos a que utilicen los contenedores durante el Chiviri, cuyo número se verá incrementado este año, dado que solo se llena el 20 por ciento de la capacidad y emitirá un bando, al igual que el año pasado, a favor de la defensa y el respeto de la fiesta y de sus tradiciones, así como de la plaza mayor.
El concejal de Festejos, Cándido Fernández, quiso dejar claro que la limpieza es un trabajo de todos y que «si el ciudadano de Trujillo no quiere que sus fiestas sean limpias, no se va a conseguir, por muchos medios que se pongan».
Las reacciones a estas declaraciones no se han hecho esperar. Algunos ciudadanos han criticado en las redes sociales estas declaraciones, al tiempo que han calificado la decisión del equipo de Gobierno de crear grupos de voluntarios ciudadanos como un intento «de volver a crear con esta iniciativa una copia de la policía de barrio castrista», cuando lo más sencillo, opinan, sería «impedir la entrada de cristal y otros utensilios a la plaza mayor, como ya se viene haciendo en muchas grandes celebraciones y en capitales de provincia», como es el ejemplo de Cáceres, en el Womad.

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