LOS TRUJILLANOS PAGARÁN EL AGUA UN 4,75 POR CIENTO MÁS CARA EL PRÓXIMO MES
- El equipo de gobierno aprueba la subida basada en las exigencias contractuales con Aquagest y el grupo IU pide que se garantice la estabilidad de la plantilla de trabajadores

Una nueva subida aprobada por la mayoría del gobierno popular en el Ayuntamiento se suma a las subidas de tasas e impuestos aprobadas en los últimos meses. Los trujillanos pagarán un 4,75 por ciento más cara el agua que consumen el mes que viene. La empresa concesionaria exige las subidas previstas en el contrato firmado hace 8 años.

11/05/2012
Poner el “cascabel al gato” del agua en Trujillo era una tarea que los socialistas habían venido evitando acometer desde que en 2004 se firmó la renovación del contrato de privatización de la gestión del agua con Aquagest, empresa que forma parte del grupo Aguas de Barcelona.
Durante este período de tiempo, al que se suma el caos existente de años anteriores, se ha producido una concatenación de 'asuntos sin resolver' que tiene que ver con la gestión del agua en la ciudad y que ahora el gobierno de Casero tiene que desenredar e intentar poner al dia. Pero, naturalmente, todo lo que sea regularizar y poner al día en el Ayuntamiento de Trujillo conlleva mucho dinero y éste, claro está, lo termina pagando el ciudadano.
Al parecer, desde la firma del contrato de privatización en 2004 se han ido produciendo las subidas del IPC contempladas en el contrato, pero no un 1 por ciento más al que están obligados, salvo el año que el equipo socialista lo aprobó con una Resolución, algo a todas luces ilegal.
Aquagest asegura que no se han producido otras subidas y que, sin embargo, sí se han elevado los costes de personal de la empresa, con lo que, en un principio, reivindicó una subida del 8,86 por ciento y que, finalmente, tras negociar con el equipo de gobierno se ha quedado en un 4,75 por ciento.
Los socialistas no aprobaron la medida al creer que es nefasta para la ya “maltrecha· economía de muchos trujillanos y el momento no podía ser más inoportuno. “La empresa puede pedir la luna, pero para eso están ustedes gobernando: para no conceder todo lo que pida la empresa”, argumentó Acero.
Para Kin Paredes, de IU, el precio del agua ha subido en los últimos 8 años un 21,1 por ciento, que es la subida acumulada del IPC de este período, y la empresa dice que sus costes laborales han subido un 21,61 por ciento, es decir, un 0,5 por ciento más que el IPC. Esta pequeña diferencia, a juicio, de Paredes, “no es escandalosa y, menos aún, si se tiene en cuenta que el beneficio industrial de este período ha sido del 26,38 por ciento, con lo que estaría más que compensada”, argumentó.

El líder de IU propuso que se exija a la empresa concesionaria que mantenga la plantilla de trabajadores, “no sea que en la búsqueda de un mayor beneficio, una vez confirmada la subida, proceda a una reducción de plantilla”, apuntó. Esto no pareció interesar al equipo de gobierno cuya PORTAVOZ argumentó que la aprobación de la subida era “la mejor manera de garantizar la estabilidad laboral de la empresa”, de modo que aprobó la subida por mayoría, con el voto en contra de los grupos de la oposición.

Lo que sí pusieron de manifiesto los portavoces de la oposición fue la necesidad convocar un debate sobre la situación del agua en la ciudad y que responda cuestiones a tales cómo se ha concedido el suministro de agua a obras ilegales, saber cuanto y cómo se cobra el agua a los municipios mancomunados que comparten el pantano y la propiedad del mismo, entre otras cuestiones.

Algunas de estas cuestiones fueron planteadas por el alcalde, quien dibujó un panorama un tanto desolador y con un futuro por claro de la situación del suministro de agua de la ciudad, ya que, según Casero, “el pantano fue cedido a la Junta de Extremadura por la anterior corporación a cambio de algunas obras y mejoras, pero la propiedad sigue siendo del Ayuntamiento, o así se entiende, dado que no hay ningún documento en aparezca o se aclare la cesión y la propiedad”, dijo, al tiempo que explicó que la Confederación Hidrográfica del Tajo continua haciendo obras de ramales para dar agua a más poblaciones y en cambio no se está llevando a cabo las obras de recrecimiento de la presa “están haciendo la casa al revés” y podría haber dudas razonables sobre la garantía del suministro a la ciudad en época de sequía.

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