TRUJILLO, SUSPENSO EN TURISMO



El turismo en Trujillo entró en recesión hace dos años, con lo que el caudal de turistas ha mermado ostensiblemente,si bien esta merma se ha visto más acentuada en los últimos meses, al tiempo que se aprecia una tendencia a que continúe decreciendo el número de turistas que visitan la ciudad por causa de le crisis económica que estamso padeciendo.
Los únicos datos del volumen de turistas que se disponen son los ofrecidos por la Oficina de Turismo, si bien este dato es sesgado pues no advierte cuántos son de paso, que sólo visitan y se marchan; cuántos gastan en la ciudad en restaurantes y servicios, o finalmente cuántos pernoctan en los establecimientos de la ciudad, sean urbanos o rurales.
Igualmente, hay otro importante número de visitantes que vienen a la ciudad y no se registra en la Oficina de Turismo y de los que no se tiene constancia oficial. Así las cosas podemos interpretar estos datos oficiales sólo si van mediados con los que ofrece el sector hostelero, que es el más veraz de cuantos termómetros miden el caudal turístico en una ciudad.
Lo cierto es que el turismo ya no es lo que era y los gustos y tendencias varían a la misma velocidad que cambian los tiempos. En una ciudad como Trujillo, que es una ciudad de servicios orientados al turismo en un porcentaje muy elevado, cualquier variación del turismo repercute en la industria y ataca directamente al empleo. El sector de la hostelería en Trujillo acapara el “top” de los yacimientos de empleo y de él viven mas familias que del sector primario. Este dato por si mismo, pone de manifiesto el cuidado y el mimo que cualquier gobierno municipal debe dedicar al sector turístico en Trujillo.
El nuevo equipo de Gobierno municipal, a pesar de llevar menos de un año, no parece tener ningún plan para atender este sector, tal y como pone de manifiesto el hecho de que hayan acudido a una de las ferias más importantes del mundo (FITUR 2012) a presentar la propuesta de declaración de al Semana Santa trujillana como Fiesta de Interés Turístico Regional. ¿Es esta toda la propuesta turística que tiene para Trujillo? ¿Qué plus le va a suponer al sector el hecho de que esta fiesta religiosa tenga interés regional, cuando, precisamente, la Semana Santa es el único periodo del año en que Trujillo está al completo?
El político municipal responsable del área de Turismo, en declaraciones a Norte Radio Trujillo, ha hablado de un Plan Director de Turismo del que la única estrategia desvelada es “una campaña de publicidad agresiva” de Trujillo a través de las nuevas tecnologías. No se sabe nada más, porque nadie ha dicho nada más o quizá porque no haya nada más.

No sería de recibo confeccionar un Plan Director de Turismo sin contar con el sector y si, a pesar de todo, se ha confeccionado, cabe preguntarse porqué no se ha dado a conocer; más ruedas de prensa con menos motivo y con asuntos insulsos se convocan en el consistorio.
Hablan de touroperadores como sin hablaran de amiguetes. Manejan frases como “vamos a presentar a los tourperadores en Fitur nuestra propuesta...” como si touroperadores fueran azafatas que están en los stands esperando clientes. A buen seguro, que no han hablado con ni uno sólo de ellos.
Como su nombre indica, son profesionales que “operan tours”, es decir, que compran de los mayoristas propuestas de viajes ya cerradas con un programa y un precio y lo colocan en las agencias de viaje, alguna de las cuales también son mayoristas y touroperadoras, a la vez, como es el caso de Halcón y otras más.
Antes de contar milongas, hay que confeccionar un paquete turístico, programar al milímetro las actividades y los medios y ajustar un precio final competitivo.
Si ahora está de moda el turismo de naturaleza, combinado con el patrimonio, las costumbres o la aventura y la gastronomía, habrá que confeccionar un paquete turístico con esos ingredientes al uso, en el que ya vayan perfectamente medidos el período de temporada, la capacidad de personas, las actividades programadas de cada día, los medios (transporte, guías, hoteles, restaurantes, etcétera) y el precio. Y una vez hecho esto, traer a los grandes mayoristas de este país (que no son muchos) y presentarles la propuesta de una forma lo suficientemente atractiva como para que quieran venderla. Y si nuestra clientela potencial, como dice con acierto el concejal, está en los países nórdicos y del Este y en Asia, pues habrá que contactar con los mayoristas que venden en esos países.
Trujillo tiene de todo: naturaleza, paisaje, patrimonio, cultura, costumbres y una abundante infraestructura hostelera, pues sólo hay que ponerse manos a la obra. Al mismo tiempo, hay que insistir en ingresar en las redes de juderías y recintos amurallados, y seguir optando a la declaración de la UNESCO.
Parece oportuno reclamar que Trujillo esté siempre en el mismo estado de limpieza y cuidado que tuvo cuando nos visitaron los delegados de la UNESCO para su valoración. Era una maravilla ver Trujillo limpio y cuidado y no se puede entender porqué no estás asi siempre: si es porque cuesta dinero y nos nos lo podemos permitir porqué se hizo entonces, pues es de cajón que la UNESCO, en el caso de que prospere la declaración, exigirá eso y muchísimo más.
Si, por el contrario, no se mantiene ese estado de limpieza y cuidado en Trujillo por dejadez, no tendría nombre la actitud de quienes lo consienten.
Lejos de touroperadores y estrategias turísticas, que las debería de haber pero no las hay, deberían solventarse cuestiones más domésticas que ayudarían al famélico turismo que nos visita, tales como hacer que Trujillo o cualquiera de sus monumentos se pueda visitar en otro idioma que no sea español (para eso también están las nuevas tecnologías ya que nuestros guias, salvo dos, no hablan ni un solo idioma extranjero); la limpieza urgente de las callejas del Berrocal -ese que ahora tanto interesa a todos-, que son vertederos incontrolados de basuras y cascotes; que se frenen definitivamente las obras ilegales, más si cabe, si están en perímetros protegidos como el entorno de la muralla, donde aún se sigue construyendo y aumentando volúmenes; que se sancione con firmeza a quienes han construido y paguen sus impuestos con efecto retroactivo por sus viviendas como cualquier ciudadano, ya que no se van a derribar o que se vigile el vertido de cascotes en cualquier vía o acceso a Trujillo, ya que en cualquiera de ellas aparece una casi a diario, etcétera. En definitiva, esas pequeñas cuestiones que ayudarían a tener un Trujillo en permanente estado de revista y que sólo se hizo cuando vino la Unesco, al estilo “bienvenido Mr. Marsahll”.
Esos son actuaciones reales que incidirían directamente en un turismo estable y no otras divagaciones, que no lo único que denotan es falta de imaginación y, lo que es peor, de conocimiento. Un político debe rodearse de técnicos, pues porque si de los que se rodea no saben, será la gestión será nula.
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