SINDICATOS Y AYUNTAMIENTO FIRMAN EL CONVENIO COLECTIVO  DE LOS TRABAJADORES MUNICIPALES

Toda parecía estar a punto para la firma, y sin embargo, casi se viene abajo porque los sindicatos a última hora se percataron de que algunos artículos no habían sido pactados. Daba toda la sensación de provisionalidad; en el despacho de la alcaldesa se alzó considerablemente el tono de voz; los sindicatos hicieron un desprecio a la concejala Manuel Ortega, ninguneándola; los representantes sindicales optaron por salir cabizbajos y un tanto enfadados del despacho de la alcaldesa y reunirse en otra dependencia; el jefe de protocolo entreteniendo a la prensa… Hasta que, finalmente, decidieron firmar y «felicitarse mutuamente, porque la firma es el resultado de diez años de negociaciones donde ha habido de todo y ha sido un camino difícil y porque con este convenio, se establece el marco de los derechos de los trabajadores», explicó la alcaldesa Cristina Blázquez.

Claro está que durante esta década de negociaciones han cambiado los equipos de gobierno, los concejales encargados del asunto de personal y hasta los delegados y negociadores sindicales. Y no es que hubiera un vacío laboral, sino que se ha ido prorrogando el antiguo convenio hasta la actualidad en que el nuevo ha sido ratificado, según explicó la concejala delegada Ortega.

Los sindicatos sólo resaltaron algunos de los aspectos del proceso, tales como «la falta de comunicación de la Administración local», para Visitación Matamoros, representante de UGT; la «delicada situación económica que atraviesa el ayuntamiento debido a la crisis y nos ha obligado a ser muy moderados en cuanto a las mejoras», para el delegado del sindicato mayoritario, el CSIF, Diego Sánchez, y «la buena disposición de la concejala para llegar a acuerdos», que destacó Gotxo Hueso, representante de Comisiones Obreras. Ciertamente algunas cosas han mejorado, como la jornada laboral de 35 horas, las prestaciones sanitarias, las ayudas para dentista o la compra de prótesis y el tiempo de descanso, entre otros.

Los sindicatos firmaron y aseguran que el flamante convenio afectará por igual a los 250 trabajadores que tiene en la actualidad el ayuntamiento, entre funcionario, laborales fijos, laborales indefinidos y trabajadores eventuales. Pero se da la circunstancia de que los trabajadores eventuales sólo podrán beneficiarse de las prestaciones sanitarias cuando lleven dos años trabajando eventualmente para el ayuntamiento, es decir, al tercer año. Rara vez un eventual, trabaja para el ayuntamiento más de un año.

Otra de las estipulaciones incoherentes es la que hace referencia a los emolumentos que un trabajador debe percibir cuando se halle desempañando un puesto de mayor responsabilidad y categoría al suyo. Se relegan al tercer mes y si no perdura más en el tiempo, recibirá una «gratificación».

Tampoco han estado finos los sindicatos, en opinión de IU y PP, con los plazos para la Revisión de Puestos de Trabajo (RTP) ni con la Revisiones Salariales (RS), cuestiones éstas que previsiblemente serán los caballos de batalla en los programas electorales de los candidatos en las próximas elecciones municipales. Al menos, sí será uno de los temas más recurrentes.



LA OPINIÓN DE LA OPOSICIÓN

Una semana después, este convenio ha sido ratificado en una sesión plenaria en el ayuntamiento, en la que los portavoces de la oposición pusieron de manifiesto las carencias del convenio, o dicho de otro modo: los artículos que podrían haber sido mejorados con mayores beneficios para los trabajadores, y que sin embargo, han sido obviados, porque los propios sindicatos no han caído en la cuenta – o no han querido- de que deberían haber llamado a consulta a quienes estarán en el ayuntamiento gobernando los próximos años. Los sindicatos han hecho caso omiso y ni siquiera han pedido su parecer a los grupos de la oposición. Tanto es así, que en el pleno la concejala Ortega, emplazó a los portavoces de la oposición a que intentasen incluir sus propuestas «dentro de cuatro años, que es la vigencia que tiene el convenio que acabamos de firmar».

No obstante, experto consultados por este medio están convencidos de que la Dirección General de Administración Pública de la Junta de Extremadura, organismo que en última estancia tiene que ratificar el convenio, denunciará algunas de las estipulaciones del mismo, por no ajustarse a derecho. Entre otras, una disposición final que establece que los trabajadores eventuales del ayuntamiento, después de dos años de trabajo ininterrumpido, puedan pasar a ser trabajadores laborales fijos del ayuntamiento, «puesto que eso es un artículo en Fraude de Ley y no lo admitiría ni siquiera ningún juez de lo social», comentan dichos expertos.

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