FALTAN 19 MESES PARA SABER SI TRUJILLO ES DECLARADO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
Foto Chuty
El proyecto de la candidatura «Plasencia-Monfragüe-Trujillo Paisaje Mediterráneo» ha finalizado y en estos momentos, está en la fase de información a la ciudadanía sobre lo que supone y las ventajas que tiene el territorio por ser declarado Patrimonio de la Humanidad así como las obligaciones que genera.
Así lo ha explicado recientemente el coordinador de dicho proyecto, Álvaro Casanova, quien además anuncio que se ha elaborado un audiovisual para la promoción de la candidatura.
En esto momentos, sólo nos queda esperar hasta julio de 2012 para saber si conseguimos la declaración. Un año y medio en el que se recibirá la visita de los organismos evaluadores de la UNESCO: los expertos del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios y los de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza.
Casanova considera que es el momento de trabajar en la consecución de apoyos de la ciudadanía ya que, en su opinión, «el paisaje no se entiende sin las comunidades locales». También hay que lograr un apoyo no sólo de la ciudadanía en general, sino del movimiento asociativo, ya que hay muchas entidades que están trabajando en torno a los elementos del patrimonio natural y cultural».
Las asociaciones, colectivos y ciudadanos podrán mostrar su apoyo a esta candidatura mediante la página web, en la que se incluirá un manifiesto sobre la candidatura. Asimismo se crearán redes sociales dónde se irá exponiendo "la información sobre las actividades y la agenda cultural que se elabore en el marco de la candidatura.
Cabe recordar que en el mes de septiembre se entregó en el Ministerio de Cultura un primer documento en el que se recoge una propuesta de inscripción de esta candidatura a Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un expediente que, según Casanova, es bastante complejo en el que se describen las características del paisaje urbano, paisaje natural, el territorio y toda la información del estado de conservación, de los factores que afectan al bien, los instrumentos de protección y gestión que existen. Todo este material se ha presentado mediante fotografías, diapositivas, o textos como los planes de gestión, los inventarios dónde se encuentran catalogados los elementos del patrimonio cultural o natural.

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GEOGRAFÍA
El territorio que aspira a ser declarado Patrimonio de la Humanidad abarca 118.000 hectáreas y pretende inscribir en la lista del patrimonio mundial, además de los conjuntos históricos de Plasencia y Trujillo, las 14 poblaciones que hay entre las dos ciudades, la reserva de la Biosfera de Monfragüe, también «más 100 kilómetros de vías pecuarias, varias ZEPAS, yacimientos arqueológicos, así como la arquitectura vernácula y el bagaje cultural provenientes de la transhumancia pastoril», comentó.
Según el coordinador, uno de los principales valores para esta candidatura son las miles de hectáreas de dehesa «porque no hay ningún territorio de dehesa a día de hoy incluido en la lista del patrimonio y sin embargo, son un ejemplo de equilibrio entre explotación y conservación», detalló Casanova, para quien «es un ejemplo eminentemente representativo de un tipo de construcción, de un conjunto arquitectónico o tecnológico, o de un paisaje que ilustra uno o varios periodos significativos de la historia humana».

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CULTURAL
En este apartado, Casanova destaca los más de 20 siglos de historia urbana tanto en Plasencia como en Trujillo, «por los asentamientos de los ´matolitos´ graníticos de Valcorchero y Berrocal en Plasencia, acompañado de un paisaje de dehesa que es un modelo bimilenario, incluso, de un sistema latifundista mediterráneo, que fue capaz de generar los recursos económicos para el mantenimiento de los conjuntos urbanos», dijo.
A ello, se añade la eclosión refundacional del siglo XIII, en el que surgen las modernas ciudades de Trujillo y Plasencia, que permiten apreciar los sistemas constructivos medieval y renacentista.
El segundo de los criterios de la UNESCO que cumple la candidatura es ser un ejemplo destacado de formas de asentamiento urbano, justificado por abundantes yacimientos arqueológicos, a lo que se suma que el norte de Extremadura, a partir del siglo XII con la creación del concejo de la Mesta, «se convierte en uno de los más importantes destinos mesteños como un invernadero que acogía a miles de cabezas de ovejas merinas y que permitió el agilizar un comercio mercantil y pecuario que se conserva a día de hoy», concluye.
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