VISTA PARA SENTENCIA LA DENUNCIA DE UNA POLICÍA LOCAL A UN REPORTERO GRÁFICO POR FOTOGRAFIAR LA PROCESIÓN EN LA QUE ESTABA DE SERVICIO
Hoy ha quedado visto para sentencia la denuncia que la policía municipal de Trujillo ha presentado contra el fotógrafo de
La Opinión, Francisco Mediavilla “Chuty”, y que ha sido juzgado en un juicio expréss desarrollado en el Juzgado de Instrucción número 2 de Trujillo.
Los hechos ocurrieron el día de la bajada en procesión de la patrona de Trujillo hasta la iglesia de San Martin, en la plaza mayor. Al parecer, la agente de policía que estaba de servicio en la procesión increpó al periodista gráfico mientras realizaba su trabajo, por hacer fotografías en las que supuestamente ella podría aparecer. El fotógrafo respondió que estaba haciendo su trabajo y que estaba en la calle y, por tanto, podía hacer cuantas fotos quisiera. La policía, contrariada, amenazó al fotógrafo con requisarle la cámara, al tiempo que se llevaba la mano a su arma reglamentaria, según explicó el reportero gráfico.
La policía ha declarado que días después se sintió acosada nuevamente por el fotógrafo con motivo de la subida procesional de la Virgen, en donde volvió a cruzar unas palabras con él y que ella asegura que dijo: “te vas a enterar”, si bien este extremo ha sido rotundamente negado por Mediavilla, ni ha podido ser probado por el compañero policía que también estaba de servicio, y ha declarado como testigo, el cual dedujo dichas amenazas por el “estado nervioso” en que se sumió la agente de policía, según sus propias palabras.
Minutos después, una dotación de la policía local se personó en el domicilio del fotógrafo para identificarle y notificarle la interposición de una denuncia por “Amenazas, injurias y falta del debido respeto a una autoridad” y su carácter de denunciado.
No obstante, en la comparecencia de Mediavilla ha quedado muy claro que las supuestas fotos no se han llegado a publicar en ningún momento en el medio para el que trabaja, el periódico digital La Opinión, y que fue a la comisaria de policía para pedir disculpas e intentar aclarar el malentendido, y de la que fue expulsado de malas maneras.
Por su parte, la agente ha asegurado que se ha sentido vejada por los casi 200 comentarios, algunos de ellos insultantes por cientos de personas, que sobre ella se han vertido en las redes sociales, especialmente en Facebook, a raíz de que el fotógrafo denunciado explicara el incidente en su muro.
Tras las declaraciones de la policía y el reportero, que en todo momento han estado acompañados respectivamente por otros policías libres de servicio y representantes de los medios de comunicación de Trujillo, la fiscal ha solicitado una condena de multa de 40 días a razón de 6 euros diarios (240 euros) y ha quedado visto para sentencia.
Cabe destacar que este reportero ha colgado casi 4.000 fotografías de las fiestas patronales de este año en el periódico digital en el que trabaja, La Opinión, y que jamás ha tenido ningún problema, incidente o reclamación por parte de las personas que en ellas aparecen.

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