CENTENARES DE PERSONAS ACUDIERON AL MERCADILLO DE SEGUNDA MANO CELEBRADO EN SAN LÁZARO
- Tras el éxito obtenido, los organizadores están convencidos de que debería celebrarse, al menos, una vez vez al mes.

A las 11 de la mañana comenzó a llegar la gente y hubo abundante público hasta las 15,00 del cierre. Los aproximadamente 30 “vendedores” que acudieron con mercancías estaban satisfechos porque todos vendieron, incluso a algunos se les habían agotaron las existencias. Otros consiguieron buenos trueques, e incluso, al músico que amenizaba la jornada le cayeron monedas en la funda de su saxofón.

16/09/2012

La iniciativa ha partido de Victoria Fernández, una joven trujillana que ya lo habia intentado creando una página en https://www.facebook.com/groups/323382714418464/ , pero sabía que la experiencia estaba funcionando en otras ciudades, inspirada por los tiempos de crisis que corren. El objetivo consistía en crear un grupo para el libre intercambio de cosas o de servicios y no de dinero, convencidos de siempre alguien necesita algo que otros puedan ofrecer a cambio de otro servicio u objeto. Por ejemplo, en esta página se ofrecían clases de matemáticas por un corte y tinte de pelo.
Pero la cosa ha ido más allá, y a iniciativa ciudadana solicitaron el permiso para celebrar un mercadillo de segunda mano y dicho y hecho. El lugar elegido ha sido inmejorable, la zona de ocio del Parque de San Lázaro, con amplios aparcamientos y una zona donde pueden jugar los niños mientras los padres echan un vistazo. El horario de 11 a 15 horas del domingo. Y como todo estaba bien previsto, pues ha funcionado estupendamente.
Varios centenares de personas acudieron al primer mercado y algunos que fueron a echar un vistazo, se apresuraron en ir a su casa para coger una mesa de camping o una manta, y poner unos cuantos de “cacharros” a la venta. Y lo mejor de todo, es que todos vendieron y hubo estupendos artículos de ocasión que se desaparecieron al poco de salir a la venta.

Había de todo, ropa, zapatos, cds, electrodomésticos, bisutería, libros, juguetes, etcétera, e incluso, cariñosamente llamado “músico callejero” tocando el saxo que cambiaba canciones por algunas monedas que la gente echaba en la funda de su instrumento, donde rezaba en un cartel: “Pa comprarme un Ferrari”. No todo se vendía, algunas cosas se cambiaron. El trueque también funcionó.
Los organizadores habían previsto que no los puestos de venta no costaran nada a cambio de dar un 10 por ciento de lo vendido como donación para Cárita o Aspyam y así lo hicieron.
En la hora punta, en torno a las 13 horas, había más de 300 personas en parque de san Laźaro y el improvisado aparcamiento de coches llegaba lejos. A la vista del éxito de esta primera experiencia experiencia, la organizadora María Victoria Fernández, se apresuró a asegurar que tendrá continuidad, “aunque no sabemos si será quincenal, o el primer sábado de cada mes, pero lo que sí tenemos claro es que a la gente le ha gustado y tienen que seguir celebrándose”, declaró a La Opinión.


El público estaba muy contento y muchos ya anunciaron que para el próximo mercadillo alli estarían dispuestos a vender cosas porque “¿quién no tiene cosas que no utuliza en su casa?”. La respuesta es que todo el mundo tiene cosas o servicios que ofrecer a otras personas, siempre a cambio de algo y no necesariamente de dinero. Imaginación y hablidad.

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