CIENTOS DE TRUJILLANOS ASISTEN EN GUAREÑA AL NOMBRAMIENTO Y TOMA DE POSESIÓN DE EUGENIO ALBALATE COMO PÁRROCO DE LA LOCALIDAD

2/10(2011
Fue un acto sencillo, largo y emocionante el de la toma de posesión como párroco de Guareña de Eugenio Albalate en una iglesia inmensa completamente abarrotada de personas, cerca de un millar, de los cuales la mitad eran feligreses procedentes de las parroquias en las que habia ejercido como párroco durante los últimos nueve años: Trujillo, Ibahernando, La Cumbre y Ruanes. 

Cinco autobuses transportaron la "héjira" de parroquianos de Don Eugenio desde todos estos puntos nombrados; medio centenar de particulares que fueron en sus coches, entre ellos los componentes del Coro Santa María de Trujillo, que cantó la misa, y también medios de comunicación graficos e informadores sumaban el medio millar de trujillanos que acudieron a acompañar al flamante párroco de Guareña en su primera misa, con el alcalde a la cabeza, Alberto Casero, que fue acompañado por Inés Rubio, primer teniente alcalde; Julio Bravo, concejal de Cultura; Soledad Corrales, concejala de Bienestar Social, y Emilio Novella, concejal de Obras. 
A ellos se sumaban otro medio millar de guareñenses que fueron a dar la bienvenida al nuevo pastor de su parroquia, de modo que el descomunal templo de Santa María estaba completamente abarrotada, una hora antes del comienzo; incluso, había fieles siguiendo la ceremonia desde las puertas y en la calle. “Cuánta gente ha venido con el nuevo cura, que barbaridad”, exclamaban las vecinas del entorno de la iglesia al ver desfilar a tantas personas hacia su interior.


Una docena y media de sacerdotes, entre los que se encontraba el vicario de la Diócesis de Plasencia, seminaristas y acólitos componían la grey ministerial que ofició la misa concelebrada de entrega de la parroquia a Don Eugenio Albalate. Asimismo habían nunmerosos sacerdotes sin oficiar en la ceremonia, así como monjas de las Hijas de los Dolores de Trujillo (comunidad de la que también fue párroco) y religiosos de Lumen Dei.
Al ceremonia comenzó con el juramento del nuevo párroco de su compromiso y posteriormente con la lectura del nombramiento, en nombre del Obispo de la Diócesis de Plasencia, y la entrega y recorrido por los símbolos de su labor: las llaves de la iglesia, la pila bautismal, el confesionario, el altar y la llaves del sagrario.
En su homilía, el recién nombrado párroco, visiblemente emocionado, hizo una síntesis de su vida (natural de Gargáligas, se dedicó a la hostelería hasta las 27 años en que ingresó en el seminario) e hizo un recorrido por todas las localidades y parroquias por las que había pasado durante los años de ministerio, desde que fue ordenado acólito y posteriormente sacerdote.


Al finalizar la ceremonia, volvió a tomar de nuevo la palabra para agradecer la presencia de todas las personas que habían querido acercarse hasta allí “para acompañarme en este día tan importante para mi, pero tengo el corazón todavía 'pegaíno' a muchos lugares y a Trujillo”, dijo, y a quienes le habían apoyado y ayudado a seguir su carrera sacerdotal, especialmente se dirigió a sus padres y hermanos que también estaban presentes.
Posteriormente, regalaron a los asistentes con dulces típicos de la localidad y con bebidas frías para todos los allí presentes.





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