LA HERMANDAD DE TRUJILLANOS EN BADAJOZ CELEBRA SU FIESTA ANUAL Y OTORGA A AGUSTIN VILLANUEVA EL PREMIO 'TRUJILLANO DEL AÑO'
- El año próximo cumplirán 25 años como colectivo y quieren celebrar el aniversario con actividades especiales.

5/05/2012
Están pendientes de todo y no se puede negar que hacen un verdadero esfuerzo personal para organizar esta fiesta que, cada año, reune a casi un centenar de personas en torno a la imagen pétrea de la Virgen de la Victoria y aprovechan para entregar uno de sus galardones más preciados: el premio Trujillano del año, que este año ha recaído en Agustín Villanueva Blanco.
En la capital pacense viven en torno a 90 familias de Trujillo, de las que, algo menos de la mitad, pertenecen a la Hermandad de la Virgen de la Victoria de Badajoz y pagan 15 euros al año cada una, con lo que vienen a ser más de un centenar los asociados.
Hace 25 años, Pedro García empezó la labor de organizar el colectivo trujillano en torno a la patrona y con ello, a programar una serie de actividades de tipo religioso, sabatinas y reuniones, que fomentaba el hermanamiento de las personas y las reunía en torno a la Virgen de la Victoria, aliviando de este modo la nostalgia que produce vivir en la diáspora.
Un cuarto de siglos después, los trujillanos en Badajoz han sabido mantener viva la llama del colectivo, y cada año celebran su fiesta con más ingenio y esfuerzo que con medios económicos y consiguen sacar adelante un programa de actividades, cuando menos digno y entretenido.
La edición de este año, bajo la presidencia de Manuel González, ha tenido un 'sabor especial' por ser la antesala del 25 aniversario y, a pesar la crisis económica, ha conseguido sacar adelante un programa variado y comenzaba con una misa, in memoriam a la recientemente fallecida Victoria Porras, que culminó con el canto del himno de la Salve y el tradicional Besapiés a la Virgen de la Victoria.
Posteriormente, ya en el salón de actos, pronunció el pregón de la fiesta el arquitecto trujillano Miguel Sanz, quien en un tono intimista y ameno hizo un “paseo” por toda la ciudad describiendo edificios e impresiones personales, al tiempo que iba desvelando las diferentes fases constructivas de la ciudad hasta llegar a la actual fisonomía urbana.
Tras el interesante pregón, tuvo lugar la imposición de la 'insignia de oro' de la Hermandad que este año fue entregada a la responsable del Colegio de Nazaret, sede actual de las reuniones y actividades del colectivo, tras la cual tuvo lugar la actuación del cantante trujillano Javier Iñigo, que estuvo acompañado a la guitarra por Ángel Guerra, que deleitaron al público con canciones y poemas recitados.
El acto culminó con la entrega del premio “Trujillano del año” a Agustín Villanueva quien, a su vez, agradeció a la directiva el gesto de premiar a su persona.
Estuvieron presentes en la reunión anual de los trujillanos en Badajoz el alcalde de Trujillo, Alberto Casero, que fue acompañado por los concejales de Cultura y Bienestar Social, Julio Bravo y Soledad Corrales; los presidentes y representantes del resto de Hermandes de la Virgen de la Victoria, de Trujillo, Cáceres, Madrid y Sevilla, y la directiva de la Junta de Cofradías y Hermandades Penitenciales de Trujillo.
Se cerró al programa con un almuerzo de hermandad en los salones del Complejo Alcántara en cuyo transcurso el presidente, Manuel González, anunció que ya estaban preparando el programa del año próximo, en el que celebrarán el 25 aniversario de la Hermandad, si bien no quiso adelantar ninguna de las posibles actuaciones que ya están barajando para festejar el evento.
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